El Supremo recorta los aranceles bajo la IEEPA y refuerza el papel de la USTR en la política comercial

El Tribunal Supremo ha redefinido quién puede fijar aranceles en Estados Unidos. En una sentencia 6-3 dictada el 20 de febrero de 2026, el alto tribunal falló en Learning Resources, Inc. v. Trump que los aranceles impuestos al amparo de la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) eran inconstitucionales. El argumento central fue que la potestad arancelaria corresponde al Congreso y no al poder ejecutivo cuando actúa bajo facultades de emergencia formuladas de manera imprecisa. El fallo deja sin efecto una de las herramientas comerciales más contundentes de la Administración y desplaza el foco hacia la Office of the US Trade Representative (USTR), dirigida por el embajador Jamieson Greer. Qué cambia a partir de ahora El presidente no pierde toda capacidad para imponer aranceles. Lo que queda limitado es el uso de la IEEPA como vía amplia para diseñar política comercial. En su lugar, la USTR pasa a liderar la respuesta mediante la Sección 301 de la Trade Act de 1974, un mecanismo más tradicional y con mayor respaldo jurídico para investigar y responder a prácticas comerciales desleales. Greer ya ha puesto en marcha varias investigaciones bajo la Sección 301 que afectan a más de 15 países y a la Unión Europea. Las pesquisas se centran en trabajo forzoso y otras presuntas infracciones comerciales. Por su parte, el presidente Trump anunció aranceles alternativos del 10-15% sobre importaciones globales tras la sentencia, esta vez apoyándose en otras bases legales. A diferencia de los aranceles activados por órdenes ejecutivas bajo la IEEPA, las investigaciones de la Sección 301 exigen procedimientos formales: recopilación de pruebas, periodos de comentarios públicos y negociaciones bilaterales. El proceso es más lento y más previsible. Por qué el mercado cripto mira el derecho comercial Bitcoin registró una fuerte oscilación tras conocerse el fallo. En un primer momento subió en torno a un 2%, pero después retrocedió y volvió a situarse por debajo de los 65.000 dólares. Los aranceles bajo la IEEPA se caracterizaban por su imprevisibilidad: podían aparecer de un día para otro y afectar a cualquier país o categoría de productos con escaso margen de reacción. Con el giro hacia la Sección 301, el calendario para nuevos aranceles gana transparencia. Las investigaciones duran meses y las negociaciones suelen prolongarse más. Implicaciones para los inversores La USTR se convierte en el centro operativo de la aplicación de la política comercial estadounidense, y la oficina de Greer está ampliando recursos para asumir ese rol. El inicio en marzo de 2026 de investigaciones de la Sección 301 sobre más de 15 países configura una de las campañas de pesquisas comerciales más ambiciosas de los últimos años. Los aranceles alternativos del 10-15% anunciados por Trump merecen seguimiento. Se están implementando bajo marcos legales distintos y ya se perfilan impugnaciones. Algunos abogados especializados prevén que demandas contra estos nuevos aranceles bajo la Sección 122 de la Trade Act podrían llegar a los tribunales en cuestión de meses. El retroceso de Bitcoin por debajo de 65.000 dólares tras el repunte inicial refleja que el mercado aún no ha decidido si este cambio es favorable o desfavorable para los activos de riesgo. El cierre de cada investigación, una ruptura en una negociación bilateral o una represalia de un socio comercial pueden convertirse en catalizadores de volatilidad.