Tres demócratas podrían marcar el rumbo de la legislación cripto en EE. UU.

La ventana para que el Congreso de Estados Unidos apruebe una norma que ordene el mercado de criptoactivos se estrecha, según CoinDesk. La Digital Asset Market Clarity Act (CLARITY Act) aún no se ha sometido a votación antes del receso y, si los demócratas recuperan el control de la Cámara de Representantes tras las elecciones de mitad de mandato de 2026, el liderazgo de los comités clave podría pasar a manos de legisladores más prudentes con este tipo de regulación. El informe señala que el mercado de predicción Kalshi asigna actualmente un 84% de probabilidad a que el Partido Demócrata recupere la mayoría en la Cámara. En paralelo, Polymarket sitúa por debajo del 50% la probabilidad de que la CLARITY Act salga adelante en esta sesión. La propuesta busca definir si los activos digitales se consideran materias primas, valores o ninguna de las dos categorías, con el objetivo de delimitar la jurisdicción regulatoria entre la Securities and Exchange Commission (SEC) y la Commodity Futures Trading Commission (CFTC). También incluye reglas sobre el registro de plataformas, exigencias de divulgación para proyectos de tokens y medidas para reducir acciones de supervisión duplicadas de la SEC y la CFTC contra una misma plataforma. CoinDesk identifica a tres demócratas como figuras determinantes para el futuro del texto: la representante Maxine Waters (California), que podría volver a presidir el Comité de Servicios Financieros de la Cámara si su partido retoma la mayoría; la representante Shontel Brown (Ohio), con opciones de liderar el Comité de Agricultura; y la senadora Elizabeth Warren (Massachusetts), que podría encabezar el Comité Bancario del Senado si los demócratas controlan la Cámara Alta. Esos tres comités son decisivos para el avance de una ley de estructura de mercado cripto. Históricamente, los tres han priorizado la protección del inversor, los requisitos de información y las herramientas de supervisión frente a la demanda del sector de mayor "claridad regulatoria". El contenido del proyecto podría reescribirse. Waters, por ejemplo, se opuso con fuerza en 2019 al proyecto de stablecoin Libra de Facebook, alegando riesgo sistémico, protección del consumidor y concentración excesiva de poder financiero en plataformas tecnológicas. Aun así, el reporte subraya que no rechaza por completo legislar sobre criptomonedas: participó en 2022 en negociaciones sobre una ley de stablecoins, defendiendo salvaguardas más estrictas. Si la CLARITY Act pasa a un comité controlado por demócratas, el artículo anticipa cambios como mayores obligaciones de divulgación, exenciones más limitadas para emisores de tokens y un refuerzo de las facultades de ejecución para los reguladores. Para la industria, el riesgo no sería tanto un rechazo frontal como un proceso de negociación más largo. Los defensores sostienen que una división más nítida de competencias regulatorias ayudaría a atraer capital institucional. Charles Schwab ha llegado a describir la CLARITY Act como un catalizador clave para su negocio de activos digitales. Los críticos, por el contrario, advierten que conceder demasiadas exenciones al sector puede debilitar las protecciones al inversor previstas en la legislación de valores.