Un preacuerdo de paz con Irán empuja a la baja los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU.

Los mercados reaccionaron al anuncio de un preacuerdo de paz entre Washington y Teherán con un reajuste rápido de sus expectativas de inflación y tipos. El lunes, los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. cayeron de forma generalizada ante la apuesta de que la presión sobre los precios de la energía podría moderarse, reduciendo la probabilidad de nuevas subidas de la Fed en el corto plazo. El rendimiento del Treasury a 10 años, referencia del coste de financiación del Gobierno estadounidense, bajó más de 4 puntos básicos hasta el 4,441%. El del Treasury a 2 años, más sensible a la política monetaria, cedió más de 5 puntos básicos hasta el 4,035%. El bono a 30 años también retrocedió 3 puntos básicos, hasta el 4,942%. El mercado de deuda suele interpretar los acontecimientos geopolíticos a través del prisma de la energía. Tras conocerse el acuerdo, los inversores revisaron la prima de riesgo de Oriente Medio, con ajustes simultáneos en los activos refugio y en las expectativas sobre los tipos. La posible reapertura del estrecho de Ormuz fue otro foco clave. Trump afirmó haber aprobado la reapertura de esta vía marítima estratégica. En respuesta, los precios internacionales del petróleo se desplomaron el domingo; el crudo estadounidense llegó a caer un 5%. El mercado interpreta el abaratamiento del petróleo como una señal de que las presiones inflacionistas a corto plazo podrían aliviarse, uno de los principales factores detrás del descenso de los rendimientos del Tesoro. Dado que los rendimientos se mueven de forma inversa al precio de los bonos, una caída de los rendimientos implica subidas en las cotizaciones. La atención se desplaza ahora a la Reserva Federal. Pese a las señales de distensión entre Washington e Irán, continuaron los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá en Líbano, grupo respaldado por Teherán, lo que subraya la fragilidad de cualquier alto el fuego regional. Esta semana también se seguirán de cerca los datos de vivienda y ventas minoristas en EE. UU., además de la reunión de política monetaria de la Fed. Según la herramienta CME FedWatch, los futuros sobre los fondos federales asignan una probabilidad superior al 98% a que el banco central mantenga los tipos sin cambios en esta reunión. Michael Landsberg, director de inversiones de Landsberg Bennett Private Wealth Management, señaló que, tras el reciente repunte de la inflación, el mercado no espera cambios efectivos de política en la cita de esta semana. Añadió que el foco estará en el mensaje posterior, especialmente en las señales de política que se transmitan en la rueda de prensa.