La tecnología ya representa el 39,4% de la capitalización del S&P 500 y supera el récord de la burbuja puntocom
La última vez que el sector tecnológico tuvo un peso similar en el S&P 500 fue en marzo de 2000. Ahora, tecnología de la información ya supone el 39,4% de la capitalización total del índice, por encima del anterior máximo cercano al 35% registrado durante la burbuja puntocom. Si además se incluyen las grandes cotizadas que no figuran dentro de la clasificación tradicional de IT pero están destinando fuertes inversiones a inteligencia artificial —Alphabet, Amazon y Meta—, la cuota conjunta supera el 50% del valor total del S&P 500.
Las cifras que explican el repunte
Desde el mínimo del S&P 500 en marzo de 2026, el sector de IT ha avanzado en torno a un 47%. La recuperación del índice ha sido notable, con la tecnología marcando el ritmo.
Dentro del sector, los semiconductores han liderado las subidas. Micron se ha disparado un 230% desde ese suelo de marzo. Intel y AMD acumulan cada una avances superiores al 160%.
El sector de IT ya aporta más del 25% del beneficio neto del S&P 500 de los últimos 12 meses. Es casi el doble de su peso en ganancias frente al 1T de 2000, cuando el rally tecnológico se apoyaba en gran medida en la especulación.
Por qué la IA ha cambiado las reglas
El detonante de esta concentración es claro: el gasto en inteligencia artificial se ha convertido en una carrera armamentística corporativa. Toda la cadena —desde diseñadores de chips hasta proveedores de nube y operadores de centros de datos— se ha beneficiado de esa ola de inversión. Así se pasa del 39% a más del 50% al incorporar a todos los participantes.
Implicaciones para los inversores
Matthew Maley, de Miller Tabak, advierte del riesgo de un giro si las grandes tecnológicas pierden tracción. Cuando la mitad del índice se concentra en una sola operación, incluso una rotación moderada fuera de tecnología podría provocar una caída desproporcionada del mercado en su conjunto.
Como referencia, quien compró el S&P 500 en el pico puntocom de marzo de 2000 tuvo que esperar más de una década para recuperar el nivel de entrada. Esta vez los fundamentales son más sólidos, con beneficios reales y no solo promesas, pero el riesgo por concentración puede ser mayor. Que un único sector roce el 40% es territorio inexplorado.
En la práctica, cualquiera que hoy mantenga un fondo indexado pasivo al S&P 500 está, lo sepa o no, apostando de forma significativa a que la tecnología seguirá comportándose mejor que el resto del mercado.