SpaceX supera los 2 billones de dólares de valoración en su histórico debut bursátil

SpaceX debutó en bolsa el 12 de junio de 2026 con su estreno en el Nasdaq bajo el ticker SPCX. Las acciones, colocadas a 135 dólares en la OPV, llegaron a marcar máximos en torno a 176 dólares en los primeros compases, lo que elevó la capitalización por encima de los 2 billones de dólares y, según diversas informaciones, cerca de 2,1 billones. En la primera sesión, el avance rondó el 19%. La operación captó aproximadamente 75.000 millones de dólares, convirtiéndose en la mayor salida a bolsa de la historia según varios criterios. Con el precio de colocación, la valoración inicial se situó entre 1,77 y 1,8 billones de dólares. Las cifras detrás del cohete La compañía declaró ingresos de alrededor de 19.000 millones de dólares el año anterior. Sigue sin ser rentable. A estos niveles, el mercado está pagando más de 100 veces ventas por un grupo que aún no ha generado beneficios. En paralelo, SpaceX ha reforzado sus capacidades en IA y servicios cloud, con colaboraciones que incluyen a Gemini de Google y Anthropic. Antes de la OPV, los mercados de predicción ya apuntaban a que un debut en torno a los 2 billones de dólares era el escenario más probable, y plataformas de predicción cripto reflejaban una elevada convicción de que el valor superaría ese umbral en la primera sesión. La reserva de Bitcoin de SpaceX Entre los documentos de la OPV apareció un dato que llamó la atención del mercado cripto: SpaceX posee aproximadamente 18.712 BTC, valorados en torno a 1.450 millones de dólares en el momento de la presentación. Esa posición equivale a menos del 0,1% de una capitalización de 2 billones. Implicaciones para los inversores La tenencia de 18.712 BTC implica que cualquier inversor institucional que compre acciones de SPCX obtiene, aunque sea de forma marginal, exposición a Bitcoin. Con su participación relevante en una empresa que ya supera los 2 billones de dólares, sumada a sus posiciones en Tesla y otros proyectos, ya circulan especulaciones sobre si Musk podría convertirse en el primer billonario del mundo. SpaceX sigue sin beneficios, opera en sectores intensivos en capital y cotiza a más de 100 veces sus ingresos anuales. El desempeño a futuro dependerá de que Starlink mantenga su crecimiento, de que Starship alcance una operación fiable y de que sus iniciativas de IA y cloud se traduzcan en nuevas fuentes de ingresos reales.