El plan quinquenal de la SEC busca modernizar los mercados de capital tokenizados

La SEC, que durante años ha marcado la política sobre criptoactivos principalmente a golpe de acciones de cumplimiento, publicó un borrador de Plan Estratégico para los ejercicios fiscales 2026-2030 en el que describe la blockchain como una tecnología con "potencial para revolucionar la infraestructura financiera de Estados Unidos". El documento dedica un objetivo específico a los activos digitales y la blockchain, colocándolos al nivel de prioridades como la protección del inversor, la formación de capital y la modernización del propio organismo. La agencia afirma que quiere construir una base regulatoria para el sector mediante un enfoque "racional, coherente y basado en principios". Dos días después, Jamie Selway, director de la División de Trading and Markets de la SEC, dijo en la Piper Sandler Global Exchange & Fintech Conference en Nueva York que su división está desarrollando un marco para la admisión a cotización y la negociación de valores tokenizados. En paralelo, equipos de la SEC y de la CFTC trabajan de forma conjunta para resolver incoherencias entre normativas, con foco en el reporte de swaps, el margen de cartera y las definiciones de producto. El plan y las declaraciones apuntan a un giro de calado que podría preceder a cualquier nueva norma: un cambio de relato que influye en cómo las instituciones evalúan la tecnología. Para Jennie Levin, directora jurídica y de operaciones de la Algorand Foundation y exfiscal federal, ese giro incide directamente en cómo bancos, gestoras y cotizadas asignan capital. Levin sostiene que la adopción institucional nunca ha estado limitada por la tecnología, sino por la incertidumbre legal y el riesgo reputacional, en función de cómo el regulador define lo que supervisa. Mientras la SEC hablaba de activos digitales casi exclusivamente desde el ángulo sancionador, los equipos de cumplimiento veían cualquier iniciativa en blockchain como exposición a una clase de activo especulativa con estatus legal incierto. Con el nuevo encuadre, aunque sea abstracto, cambia la pregunta operativa. "Para las instituciones, sacar la palabra 'crypto' de la conversación y sustituirla por 'modernización del mercado' cambia de raíz el cálculo de riesgos", afirmó Levin. A su juicio, el debate pasa de asumir una apuesta por un activo especulativo a evaluar una forma más eficiente y segura de operar la infraestructura financiera existente. Levin describe la postura de la SEC como "una invitación a construir dentro de una arquitectura legal conocida en lugar de esperar a que el cumplimiento marque los límites". En su opinión, los mercados responden con más fuerza a la certidumbre que a la desregulación. Incluso una hoja de ruta sin efectos vinculantes puede influir en la asignación de capital años antes de que se aprueben reglas formales, porque los comités internos de riesgo incorporan la dirección regulatoria a la hora de aprobar proyectos. El contenido del plan respalda ese giro retórico. La SEC identifica las emisiones tokenizadas y la infraestructura financiera on-chain como ámbitos en los que pretende apoyar la formación de capital en cumplimiento. También señala que servicios como custodia, negociación y staking deberían poder operar bajo supervisión adecuada sin exigencias duplicadas o contradictorias. La redacción encaja con una cadena de pasos a lo largo del año, entre ellos la posible exención por innovación para acciones tokenizadas, la declaración del personal en abril que otorgó a interfaces de negociación con autocustodia un margen de cinco años para obtener licencias de broker, y las autorizaciones que permitieron a Nasdaq en marzo y a la NYSE en abril negociar versiones tokenizadas de determinadas acciones junto a los títulos tradicionales. Según el texto, estas medidas han acercado la blockchain del perímetro al núcleo de la agenda de política de valores, en un pulso sobre quién controlará las acciones tokenizadas que vigilan tanto los incumbentes de Wall Street como las firmas cripto. En cuanto al debate de fondo, Selway defendió el principio de "innovación sin arbitraje", una respuesta al escepticismo recurrente de que las ganancias de eficiencia de la tokenización dependen de eludir obligaciones aplicables a los mercados tradicionales. Levin rechaza esa premisa: "La suposición de que la eficiencia de la blockchain depende del arbitraje regulatorio siempre ha sido una distracción", dijo a CryptoSlate. Atribuye las ineficiencias de los mercados tradicionales a infraestructuras de liquidación fragmentadas, capas de conciliación y a intermediarios diseñados para fabricar confianza más que para aportar valor. A su juicio, un libro mayor público no necesita atajos legales para superar ese sistema. Su tesis es que aplicar estándares tradicionales a mercados on-chain desplaza el cumplimiento desde un proceso manual al final de la operación hacia controles automatizados en el momento de ejecución. Restricciones de transferencia, listas de permitidos y controles de congelación y recuperación (freeze-and-clawback) pueden imponerse a nivel de protocolo, convirtiendo en propiedades del propio activo las salvaguardas que hoy requieren equipos enteros para administrarlas. Con el cumplimiento integrado en el diseño, el argumento de eficiencia y el de protección del inversor dejan de competir. Selway acompañó su invitación con una advertencia: la búsqueda de jurisdicción o plataforma (venue shopping) y el apalancamiento trasladado a inversores minoristas no sofisticados socavarían el esfuerzo. Levin coincide y afirma que las redes con más opciones en un "entorno armonizado" serán las que asumieron el cumplimiento como requisito desde el principio. La armonización a la que se refieren puede ser el mayor catalizador, porque la ambigüedad jurisdiccional ha generado costes antes incluso de que los productos lleguen al mercado. Durante años, la duda sobre si un activo cae bajo la SEC o la CFTC ha frenado proyectos institucionales cuando la tecnología ya estaba lista. "El mayor punto de fricción ha sido la parálisis estructural creada por la fragmentación entre agencias", señaló Levin. "Las hojas de ruta se quedan indefinidamente en revisión legal y el capital, por autoprotección, se va al exterior". Una taxonomía unificada de tokens cambiaría eso desde el primer día al permitir una clasificación predecible, lo que aceleraría decisiones internas incluso antes de abaratar costes de cumplimiento. El respaldo estatutario sigue siendo la pieza que falta y el calendario se estrecha. La CLARITY Act, aprobada en la Cámara por 294-134 en julio de 2025 y respaldada en el Comité Bancario del Senado por 15-9 en mayo, fue incluida en el Calendario Legislativo del Senado a comienzos de junio. Aún necesitará 60 votos en el pleno antes del receso de agosto. Galaxy Digital recortó recientemente la probabilidad de aprobación en 2026 al 60% desde el 75% por presión de calendario, mientras Polymarket sitúa el desenlace en el rango medio del 50%. En palabras de Levin, "una interpretación es un puente, no el destino", y la ley es lo que fijaría una taxonomía unificada en el marco legal. Si lo recogido en la estrategia de la SEC se convierte en política operativa, probablemente se materializará en hitos concretos: propuestas formales para valores tokenizados, avances medibles en la armonización SEC-CFTC, una votación en el pleno sobre la CLARITY Act, lanzamientos institucionales de productos tokenizados sobre infraestructuras públicas y nuevas directrices sobre custodia y liquidación. De producirse, los principales beneficiarios serían los proveedores de infraestructura que habilitan mercados de capital en cumplimiento, más que los tokens especulativos. El cambio de mayor calado, según el texto, ya está en marcha: una agencia que antes se preguntaba si la blockchain debía estar en el sistema financiero ahora planifica cómo debe modernizarlo sin debilitar las protecciones al inversor. Con estos indicios, el futuro de la tokenización dependerá menos de la desregulación que de la confianza institucional en que la innovación puede operar dentro de un marco legal estable y predecible, precisamente el objetivo de una hoja de ruta a cinco años. El artículo "How the SEC’s fiveyear plan could accelerate tokenized capital markets" se publicó originalmente en CryptoSlate.