El S&P 500 pierde 2 billones de dólares en 40 minutos tras la victoria electoral demócrata

El S&P 500 borró 2 billones de dólares de capitalización en apenas 40 minutos, según The Kobeissi Letter, y la venta en Wall Street liquidó el rebote posterior a las elecciones de medio mandato. El 5 de noviembre, el índice aceleró su caída y revirtió el avance posterior a los comicios. Kobeissi calculó en X una pérdida de 2,2 billones en 55 minutos y situó el retroceso del jueves por encima de la subida del miércoles. Las estimaciones miden capitalización, no pérdidas realizadas por los inversores. Los datos de mercado mostraron debilidad generalizada. La cobertura de AP registró una caída del 3,5% del S&P 500 en la sesión del jueves; el Dow Jones perdió un 2,7% y el Nasdaq Composite, un 4,7%. Al ser un índice ponderado por capitalización, el desplome de sus mayores componentes arrastró al conjunto del benchmark. Las acciones tecnológicas lideraron el retroceso tras la victoria demócrata en el Congreso. AP confirmó que los demócratas lograron mayorías en la Cámara de Representantes y el Senado. El resultado electoral coincidió con presiones sobre el gasto en inteligencia artificial, los costes de financiación y las decisiones de política futuras, pero no constituyó una causa única de la venta. Las acciones ligadas a la inteligencia artificial concentraron buena parte de la presión. AP mostró a Nvidia con una caída del 7,5% y a Advanced Micro Devices del 14,6%. CoreWeave cedió un 12,1% mientras los inversores reevaluaban costes de financiación y planes de inversión en centros de datos. Un mayor coste de financiación puede deteriorar la economía de proyectos de infraestructura intensivos en capital. Los inversores también consideraron posibles restricciones al desarrollo de centros de datos con el nuevo equilibrio en el Congreso. Ninguna de esas preocupaciones confirmaba que los demócratas hubieran aprobado nuevas restricciones a la actividad de inteligencia artificial. El Nasdaq 100 y el sector tecnológico amplio sufrieron presión mientras se extendían las pérdidas en chips. Una caída fuerte en una sola sesión no sitúa automáticamente a un índice en mercado bajista: esa clasificación compara los precios con un máximo previo. La incertidumbre política complicó las perspectivas. Las mayorías demócratas podrían implantar una supervisión más estricta o bloquear partes de la agenda del Gobierno. Los inversores seguían sin un anuncio político definitivo que vinculara el resultado electoral con las pérdidas inmediatas. En el mercado de criptoactivos, CoinMarketCap situó al bitcóin cerca de 76.077 dólares durante la venta del jueves, con un rango de 24 horas de aproximadamente 75.581 a 80.875 dólares. El movimiento ilustró la rapidez con la que se revirtió el rebote de la sesión anterior. El descenso del BTC acompañó la debilidad de las tecnológicas, pero la correlación no demuestra causalidad directa. Los criptoactivos cotizan de forma continua; las acciones estadounidenses siguen sesiones programadas, una diferencia que complica comparar movimientos intradía. CoinMarketCap registró además un volumen de negociación de bitcóin de unos 45.220 millones de dólares en 24 horas. La cifra mide transacciones, no retiradas de inversores, por lo que no permite determinar cuánto capital salió de forma permanente. El descenso del precio del bitcóin centró la atención en los niveles previos de 75.600 y 80.000 dólares. Ninguno garantizaba soporte o resistencia. Un movimiento sostenido a través de cualquiera de esas zonas ofrecería información más clara sobre la dirección a corto plazo. Los datos diarios de ETF de bitcóin de Farside Investors mostraron entradas netas de 74,6 millones de dólares el 4 de noviembre. El FBTC de Fidelity atrajo 236,7 millones; el IBIT de BlackRock registró salidas de 201,2 millones. Otros fondos aportaron flujos positivos menores al resultado total. Las tres sesiones anteriores habían registrado salidas netas, lo que limitaba la señal de recuperación del miércoles. Las suscripciones reportadas precedieron a la venta de acciones del jueves. En la tabla diaria citada no había una cifra final del 5 de noviembre en el momento de la revisión. Un flujo de ETF mide creación y reembolso de participaciones, no un cambio instantáneo del precio del bitcóin. Las suscripciones diarias positivas pueden coexistir con una caída posterior del activo subyacente. La siguiente sesión completa aclararía si la demanda institucional de fondos se mantuvo durante el retroceso del jueves. El siguiente catalizador estadounidense previsto era el informe de empleo de octubre, el 6 de noviembre. La Oficina de Estadísticas Laborales lo publicaría a las 8:30, hora del Este. Los operadores podrían compararlo con los precios actualizados de acciones, la negociación de bitcóin y los flujos finales de ETF. Este artículo es solo informativo y no constituye asesoramiento financiero. Los mercados de acciones y criptomonedas son volátiles, y las proyecciones de mercado conllevan riesgos financieros.