La caída del tráfico de petroleros por el estrecho de Ormuz impulsa el crudo

Los ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán los días 27 y 28 de junio contra objetivos en el estrecho de Ormuz complicaron el paso de petroleros y presionaron a corto plazo las exportaciones de crudo del golfo Pérsico. En este contexto, los futuros del WTI de agosto (CLQ26) y de la gasolina RBOB de agosto (RBQ26) cerraron el lunes con subidas del 2,20% y del 2,66%, respectivamente. Aunque el lunes ambas partes acordaron un alto el fuego temporal y se restableció la navegación, la prima de riesgo geopolítico ya se ha trasladado de forma tangible a los precios de la energía. En paralelo, la AIE recortó su previsión de demanda mundial de petróleo para 2024 hasta -1,1 millones de barriles diarios, mientras la capacidad de refino de Rusia cayó a su nivel más bajo en 20 años, reforzando la narrativa de un ajuste de la oferta.