El CIO de Pimco cree que el mercado exagera las dudas sobre la credibilidad antiinflación de la Fed

Pimco, uno de los mayores gestores de renta fija del mundo, considera que el mercado de bonos se está asustando a sí mismo. Marc Seidner, director de inversiones (CIO) de estrategias no tradicionales, afirmó el 12 de agosto que la preocupación de los inversores por la credibilidad de la Reserva Federal en su lucha contra la inflación se ha ido demasiado lejos y que los niveles actuales de rentabilidad de los bonos del Tesoro de EE. UU. ofrecen un punto de entrada realmente atractivo. La tesis sitúa a Pimco en el lado contrario de una operación muy concurrida. Los futuros sobre los fed funds descuentan alrededor de un 50% de probabilidad de una subida de 25 puntos básicos en la próxima reunión del Federal Open Market Committee (FOMC). Seidner, en cambio, cree que la Fed mantendrá los tipos exactamente donde están hasta finales de 2026. Dos pilares sostienen su confianza: por un lado, los datos de inflación se están moderando, no acelerando. Por otro, las señales de crecimiento se han enfriado lo suficiente como para que un incremento adicional del precio del dinero eleve el riesgo de que la economía derive hacia un ajuste más severo que una desaceleración suave. Más allá del debate sobre el próximo movimiento, Seidner también planteó una visión estructural sobre la curva de tipos. Espera un empinamiento, con repuntes en las rentabilidades de los vencimientos largos frente a las de corto plazo. El factor clave, según su análisis, es la presión fiscal: las necesidades de financiación del Gobierno de EE. UU. han aumentado y cubrir ese déficit implica emitir más deuda a largo plazo. Un mayor volumen de oferta en Treasuries a 10 y 30 años tiende a presionar a la baja sus precios y al alza sus rendimientos. Si la Fed mantiene estables los tipos a corto, el tramo corto de la curva seguiría anclado. La posición encaja con la visión de Pimco para 2026, que describe a una Fed cauta ante señales mixtas. La inflación no ha vuelto a dispararse, pero tampoco ha convergido de forma ordenada al objetivo. El crecimiento ha sido lo bastante resistente como para alejar temores de recesión, aunque lo bastante suave como para impedir que el banco central declare victoria. Pimco gestiona billones de dólares, de modo que cuando su CIO de estrategias no tradicionales califica de atractivos los rendimientos del Tesoro no es un comentario marginal: apunta a cómo podría estar moviéndose el capital de una de las casas más influyentes del mercado de bonos. Si Seidner acierta, los niveles actuales de rentabilidad del Tesoro se acercan a una oportunidad para inversores dispuestos a fijar tipos antes de que el mercado rebaje sus expectativas. Hasta la próxima reunión, los datos de inflación tendrán un peso decisivo, al igual que cualquier señal de los responsables de la Fed sobre su grado de comodidad con la política actual.