El oro cae un 3,5% tras un repunte de la inflación en EE. UU. y sin apoyo claro por la tensión en Oriente Medio

El precio del oro prolongó las caídas este miércoles y llegó a rondar los 4.100 dólares por onza, su nivel más bajo desde finales de noviembre de 2025, después de que el dato de inflación de EE. UU. de mayo saliera por encima de lo previsto y enfriara las expectativas de recortes de tipos por parte de la Reserva Federal este año, según CoinDesk. La inflación general se situó en el 4,2% interanual en mayo, el registro más alto desde abril de 2023. El principal motor fue la energía: el índice de precios energéticos avanzó un 3,9% en mayo, tras subir un 3,8% en abril y un 10,9% en marzo, de acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS). Más del 60% del aumento mensual del IPC procedió de partidas energéticas. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, también repuntó hasta el 2,9%, máximo de casi siete meses. El encarecimiento del coste de la vida sigue presionando a los hogares: por segundo mes consecutivo, la inflación superó el crecimiento salarial. El último informe de empleo mostró que el salario medio por hora aumentó un 3,4% interanual, por debajo del 4,2% de inflación. El BLS indicó además que los ingresos reales semanales medios cayeron un 0,2% mensual y un 0,7% interanual en mayo, el mayor retroceso anual desde febrero de 2023. Gastos como gasolina, alimentos, electricidad y sanidad continúan tensionando los presupuestos familiares. El mercado ajustó ligeramente a la baja sus apuestas de relajación monetaria tras conocerse el informe. Pese a que los datos de empleo previos fueron más fuertes de lo esperado, se mantiene la previsión de un recorte de 25 puntos básicos antes de diciembre, aunque se debilita la expectativa de un giro rápido hacia tipos más bajos en el corto plazo. Un entorno de tipos elevados suele ser negativo para el oro: al no ofrecer rendimiento, cuando las rentabilidades de los bonos del Tesoro se mantienen altas, parte del capital se inclina por activos generadores de ingresos, lo que añade presión bajista. La escalada geopolítica en Oriente Medio no ha derivado, por ahora, en una demanda intensa de refugio. La situación en torno a Irán sigue elevando el riesgo: informes apuntan a nuevos intercambios de ataques en la región entre Estados Unidos e Irán, con avances limitados en la mediación diplomática. Trump endureció su discurso y advirtió de que, si las negociaciones se prolongan, Irán "pagará un precio", sugiriendo además que podrían contemplarse más ataques contra infraestructuras iraníes si fracasan las conversaciones. Otras informaciones señalan que mediadores cataríes se han desplazado a Teherán para facilitar contactos entre las partes. En conjunto, el oro se mueve entre fuerzas contrapuestas: la inflación alta y las tensiones en Oriente Medio suelen respaldar la demanda de activo refugio, pero los tipos elevados y la menor probabilidad de recortes están limitando su desempeño.