Los mineros de Bitcoin marcan mínimos de una década: las comisiones aportan menos del 0,7% de sus ingresos
La economía del minado de Bitcoin vuelve a depender cada vez más del subsidio por bloque. Las comisiones por transacción han caído a niveles propios de los mínimos de los últimos diez años, al tiempo que varios analistas señalan un giro estratégico del sector hacia la computación de IA y alto rendimiento (AI/HPC). El cambio coincide con una bajada visible del hash rate y con una presión creciente sobre los márgenes por el retroceso del precio de Bitcoin y el peso persistente del coste eléctrico.
Datos clave
- Glassnode sitúa las comisiones en el 0,69% de los ingresos de los mineros, cerca de mínimos de una década.
- En abril llegaron a tocar el 0,52%, lo que aumenta la dependencia del subsidio fijo.
- Checkonchain estima que el hash rate cayó un 33% desde el máximo de octubre de 2025 (1,3 ZH/s) hasta 861 EH/s.
- El coste medio estimado de producción se mantiene por encima del precio spot, lo que estrecha la rentabilidad de los operadores más ajustados.
Comisiones en mínimos: el subsidio gana peso
Según Glassnode, las comisiones representan ahora solo el 0,69% de los ingresos de los mineros. Su cofundador, Rafael Schultze-Kraft, ya había advertido de que llevaban casi un año por debajo del 1%, con un mínimo del 0,52% en abril. En X, Schultze-Kraft recordó que “Bitcoin estaba por debajo de 400 dólares la última vez que la cuota de comisiones fue tan baja”.
La consecuencia operativa es clara: cuando la recaudación por comisiones se desploma, el negocio depende más del subsidio por bloque para cubrir gastos. Ese subsidio está fijado en términos de BTC (3,125 BTC por bloque), pero su valor en dólares se mueve con el precio de Bitcoin. El texto señala que Bitcoin ha bajado cerca de un 50% desde el máximo histórico de octubre de 2025, lo que recorta el valor en USD de cada pago y comprime márgenes si no caen los costes o no repuntan las comisiones.
Costes de producción por encima del spot
La presión también llega por el lado de la rentabilidad. Las métricas de Checkonchain sitúan el coste medio estimado para producir un Bitcoin en 78.254 dólares a fecha del martes, alrededor de un 23% por encima del precio spot citado en la fuente. Aunque se trate de estimaciones y no de cifras auditadas por operador, la lectura de mercado es consistente: cuando el coste supera al precio, aumenta el incentivo a optimizar, consolidarse o abandonar.
Este entorno suele impactar primero a los actores más pequeños y puede concentrar el hash rate en empresas con mayor capacidad de financiación y mejores condiciones de energía. Además, el coste de producción depende de factores externos a la cadena, como el precio de la electricidad y la eficiencia del hardware. Con comisiones débiles, cualquier repunte de costes fuera de la red puede acelerar la salida de capacidad.
El hash rate cae un 33% desde el pico de octubre de 2025
Los indicadores de seguridad reflejan el ajuste del sector. Checkonchain estima que el hash rate bajó desde unos 1,3 ZH/s en octubre de 2025 hasta aproximadamente 861 EH/s, un retroceso del 33%. El hash rate no determina por sí solo la seguridad, pero caídas sostenidas pueden indicar menor participación competitiva. Con el tiempo, la dificultad y la economía del minado tienden a adaptarse, aunque el proceso de transición puede resultar disruptivo para operadores e incentivos.
El giro hacia AI/HPC gana protagonismo
Más allá de las cifras, varios analistas vinculan la caída del hash rate a una reasignación de recursos de cómputo. El analista independiente William Clemente, en un análisis publicado el fin de semana y compartido en X, reconoció el descenso y apuntó a que los reajustes automáticos de dificultad habrían abierto una ventana para aumentar actividad. Con la dificultad repuntando, sostuvo que el traslado hacia una “computación de IA más lucrativa” se está haciendo más evidente.
“Sin rodeos: el hash rate ha estado en descenso”, escribió Clemente, citando compresión de márgenes tras 2022 y precios energéticos más altos, además de un giro de “muchos hacia AI/HPC”. Calificó estas decisiones como “prudentes” para las compañías cotizadas que las han adoptado. El argumento de fondo no es solo diversificación, sino el riesgo de que el cambio reduzca participación en minado justo cuando las comisiones ya aportan menos del 1% de los ingresos.
Cointelegraph había informado de que CleanSpark reorientó su estrategia hacia IA, avanzando hacia la operación de centros de datos tras incumplir objetivos de beneficios. La fuente también cita a Keel Infrastructure, que cerró todas sus operaciones de minado en EE. UU. después de que los ingresos cayeran un 50% en el segundo trimestre. Charles Edwards, de Capriole Investments, también relacionó el descenso del hash rate con el giro hacia AI/HPC, describiéndolo como un “desarrollo preocupante para Bitcoin en 2026” y señalando que se ha acelerado desde abril.
Qué vigilar a partir de ahora
Con las comisiones cerca de mínimos de una década y costes de producción estimados por encima del spot, la próxima señal clave será si el hash rate se estabiliza conforme se ajusta la dificultad o si más operadores siguen desplazando capital hacia AI/HPC. También conviene seguir la velocidad de recuperación de la cuota de comisiones: si se mantienen bajas, la red dependerá aún más del subsidio justo cuando parte del sector está cambiando el destino de su potencia de cómputo.