La Reserva Federal incorpora 10.000 millones de dólares en letras del Tesoro a su balance
La Reserva Federal añadirá 10.000 millones de dólares en letras del Tesoro a su balance, un paso más dentro de su programa de gestión de reservas, cuyo tamaño se ha ido reduciendo de forma sostenida desde que se puso en marcha a finales del año pasado. La operativa, que arrancó en diciembre de 2025 con un ritmo de 40.000 millones de dólares al mes, se ha recortado progresivamente hasta situarse en una cuarta parte de aquel volumen.
Cómo se ejecutará la compra
La mesa de operaciones de mercado abierto de la Fed de Nueva York prevé realizar aproximadamente 10.000 millones de dólares en compras de letras del Tesoro bajo el esquema de Reserve Management Purchases (RMPs) a lo largo de un ciclo que finaliza el 11 de junio de 2026. A esa cifra se suman unos 16.300 millones de dólares en compras por reinversión, procedentes del vencimiento de valores de agencias, cuyos importes se vuelcan en letras.
Las compras encajan con la directriz operativa del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) del 10 de diciembre de 2025, que fijó el marco para mantener las reservas bancarias en niveles que la Fed considera "amplios".
Del máximo a la desaceleración
El programa comenzó con 40.000 millones de dólares mensuales en diciembre de 2025. En abril de 2026, el ritmo se redujo a 25.000 millones. En la actualidad se sitúa en 10.000 millones. La Fed interpreta cada recorte como reflejo de una mejora en las condiciones de reservas.
El gobernador de la Reserva Federal Michael Barr, en declaraciones del 14 de mayo de 2026, calificó estas compras como "adiciones incrementales" al balance, relevantes para ejecutar con eficacia la política monetaria. A comienzos de junio de 2026, el balance de la Fed registró un aumento de 7.400 millones de dólares en términos semanales.
Por qué esto no es expansión cuantitativa
Las compras para gestión de reservas no equivalen a expansión cuantitativa (QE). En la QE, la Fed adquiere activos de mayor duración —habitualmente bonos del Tesoro y titulizaciones hipotecarias— para presionar a la baja los tipos a largo plazo. Las letras del Tesoro son instrumentos de corto plazo, con vencimiento de un año o menos. Su compra inyecta reservas en el sistema bancario sin comprimir de forma significativa las rentabilidades a largo plazo ni transmitir un giro hacia una política monetaria más acomodaticia.
Implicaciones para cripto y activos de riesgo
Se reconoce que este tipo de medidas de liquidez puede servir de apoyo general a los activos de riesgo. Los principales emisores de stablecoins han incrementado sus tenencias de letras del Tesoro como respaldo de sus tokens, lo que introduce una dinámica en la que tanto la Fed como estos emisores compran letras, contribuyendo a mantener ancladas las rentabilidades a corto plazo.
Los operadores pueden vigilar los datos del balance de la Fed, que se publican semanalmente, para detectar si los niveles de reservas se estabilizan o vuelven a caer. Otro termómetro es el diferencial entre la tasa efectiva de los fondos federales y el interés sobre los saldos de reservas: cuando ese diferencial se estrecha o se invierte, suele indicar que las reservas empiezan a escasear lo suficiente como para generar fricciones en los mercados overnight.