Barr, de la Fed, advierte: la desregulación puede sembrar la próxima crisis financiera

El gobernador de la Reserva Federal Michael Barr lanzó una advertencia a quienes celebran un marco bancario más laxo: el alivio regulatorio puede salir caro. En un discurso pronunciado el 6 de junio en la American University, Barr sostuvo que los recientes pasos hacia la desregulación —menores requisitos de capital, supervisión más débil y reglas de liquidez más relajadas— están acumulando riesgos que podrían terminar golpeando a la economía en su conjunto. Bajo el título "Deregulating in a Financial Boom: What Could Go Wrong?", Barr describió la oleada de recortes regulatorios como potencialmente la mayor reducción de la normativa bancaria desde el periodo posterior a la Crisis Financiera Global. Su tesis central: las vulnerabilidades que deja la desregulación pueden no verse hoy, pero con el tiempo "podrían provocar un daño grave a la economía". Barr trazó paralelismos explícitos con los ciclos de relajación normativa que precedieron tanto a la Gran Depresión como a la Crisis Financiera Global de 2007-2009. En ambos episodios, recordó, las reglas se aflojaron en fases de expansión, cuando el sistema bancario parecía saludable y el argumento a favor de una regulación más ligera resultaba más convincente. Sus preocupaciones se concentran en tres pilares del marco posterior a la crisis: (1) los requisitos de capital, el colchón para absorber pérdidas; (2) la supervisión, el control cotidiano sobre operaciones y gestión de riesgos; y (3) la regulación de liquidez, destinada a asegurar que los bancos puedan atender obligaciones a corto plazo sin liquidar activos de forma precipitada. No es la primera vez que Barr adopta esta postura. Ya el 16 de julio de 2025 alertó contra la desregulación en etapas de expansión. También dejó constancia de su desacuerdo en 2025 con la relajación de las normas de capital, desmarcándose del rumbo que, según su criterio, estaba tomando su propia institución. Barr también citó precedentes históricos para subrayar el riesgo de desregular en plena bonanza. La Ley Gramm-Leach-Bliley de 1999, que eliminó separaciones bancarias clave de la era de la Depresión, se aprobó durante la expansión económica más prolongada de la historia de EEUU hasta ese momento. Menos de una década después, el sistema financiero estuvo al borde del colapso. Implicaciones para mercados y criptoinversores El discurso no mencionó ni una sola vez los criptoactivos o los tokens digitales. Aun así, Barr apuntó a un tipo de riesgo que puede terminar reflejándose en los mercados. La crisis bancaria regional de 2023 ofrece una pista: tras los colapsos de Silicon Valley Bank y Signature Bank, la reacción inmediata incluyó un desplazamiento hacia Bitcoin y otros activos descentralizados. Para los inversores en finanzas tradicionales, el mensaje introduce un foco concreto de vigilancia: acciones y bonos de bancos que podrían estar operando con colchones de capital más estrechos. Menos divulgación, menos supervisión y menos capital implican menor visibilidad sobre el nivel real de riesgo.