La UE veta las "privacy coins" en plataformas reguladas y deja fuera del KYC las transferencias P2P de Bitcoin

La Unión Europea ha dado luz verde a un amplio paquete contra el blanqueo de capitales (AML) que endurece las exigencias de identificación (KYC) para el sector cripto y prohíbe a los servicios regulados operar con tokens orientados a la privacidad. La norma, no obstante, evita imponer controles de identidad a las transferencias directas de Bitcoin entre monederos de autocustodia. El Reglamento (UE) 2024/1624 entrará en vigor el 10 de julio de 2027. Eleva los requisitos de verificación para los proveedores de servicios de criptoactivos (exchanges, custodios y brókeres) y prohíbe las cuentas cripto anónimas y los servicios que incrementen la opacidad de las transacciones. En la práctica, impide en plataformas reguladas el listado, la custodia o la facilitación de "privacy coins" y de herramientas diseñadas para anonimizar movimientos. Las entidades reguladas deberán aplicar una diligencia debida completa (CDD) en operaciones ocasionales por importe igual o superior a 1.000 euros (unos 1.150 dólares). Por debajo de ese umbral, seguirán obligadas a identificar al cliente, aunque no necesariamente con el mismo nivel de CDD exigido para importes mayores o relaciones continuadas. El texto subraya que estas obligaciones de identificación recaen sobre los proveedores regulados, no sobre cada transferencia en la cadena. Las transferencias directas entre monederos autoalojados quedan fuera del régimen de KYC aplicable a los proveedores, de modo que las transacciones P2P de Bitcoin sin intermediario no activan verificaciones de identidad impuestas por la UE. Se mantiene en vigor la "Travel Rule" (Reglamento (UE) 2023/1113): cuando un proveedor regulado procese transferencias, deberá transmitir la información del ordenante y del beneficiario. Además, se activarán comprobaciones adicionales si en la operación interviene un monedero autoalojado y existe un intermediario regulado, cuando el importe alcance 1.000 euros o más. Más medidas AML más allá del cripto La legislación armoniza un tope de 10.000 euros para pagos comerciales en efectivo en toda la UE, con la opción de que los Estados miembros mantengan límites nacionales inferiores. A partir de 3.000 euros (aprox. 3.450 dólares), comerciantes y otras entidades obligadas deberán verificar la identidad del cliente y realizar diligencia debida. El límite al efectivo no afecta a ingresos bancarios ni a pagos a través de entidades de pago o emisores de dinero electrónico, que seguirán sujetos a los mecanismos existentes de monitorización y de comunicación de operaciones sospechosas. Nuevos sectores y reglas de transparencia El perímetro de entidades obligadas se amplía para incluir sectores hasta ahora fuera del núcleo de obligaciones AML: clubes y agentes de fútbol profesional, plataformas de crowdfunding, proveedores de servicios de migración por inversión, vendedores de bienes de lujo y otros. Todos deberán implantar controles de cumplimiento y reportar actividad sospechosa. También se refuerza la transparencia sobre la titularidad real: las personas jurídicas deberán registrar a los beneficiarios últimos en registros nacionales, por regla general con un umbral del 25% de participación, y hasta el 15% en determinadas estructuras de mayor riesgo. Fideicomisos, fundaciones y ciertas entidades no comunitarias con actividad empresarial o inmobiliaria en la UE quedan igualmente sujetas a la divulgación; los fiduciarios deberán actualizar la información de titularidad en un plazo de 28 días naturales. Impacto para usuarios y empresas cripto Los exchanges y custodios regulados no podrán listar ni custodiar "privacy coins" ni ofrecer servicios orientados al anonimato, lo que dejará a esos activos sin rampas de entrada y soluciones de custodia conformes en la UE. Las personas podrán seguir poseyéndolos o utilizándolos de forma privada, pero su conversión a través de canales regulados quedará restringida. Para quienes operen con Bitcoin en P2P desde autocustodia, la nueva normativa no impone verificación automática de identidad en transferencias directas. Cualquier interacción con un intermediario regulado, en cambio, activará el intercambio de datos de la Travel Rule y, según los umbrales, controles reforzados. En síntesis, el nuevo marco AML de la UE aprieta el control sobre la infraestructura cripto regulada y cierra los servicios de anonimato dentro de plataformas conformes, manteniendo la separación entre el KYC basado en proveedores y las transferencias directas en cadena desde monederos de autocustodia.