El presidente del Bundesbank reprocha a EE. UU. la venta unilateral de euros para apuntalar el yen
Resumen del mercado generado por IA
El presidente del Bundesbank, Nagel, criticó a EE. UU. por vender euros para comprar yenes sin consulta previa, destacando una ruptura en la coordinación al estilo del G7 en torno a la intervención en el mercado de divisas. El episodio aumenta la incertidumbre sobre la cooperación futura en materia de política y podría incrementar las primas de riesgo en los principales cruces de divisas, especialmente el USDJPY, al hacer que las intervenciones unilaterales sean más plausibles y menos predecibles para los participantes del mercado.
Nivel de impacto
● Media
Activos afectados
NCFXUSD2JPY/USDT+0.34%
Ideas de IA · NCFXUSD2JPY/USDTIdeas de IA
● Neutral
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Joachim Nagel, presidente del Bundesbank alemán y miembro del Consejo de Gobierno del BCE, criticó públicamente el 1 de septiembre a Estados Unidos por haber vendido euros para apoyar al yen japonés sin avisar previamente a sus socios europeos. La operación, realizada en torno al 31 de julio, supuso la primera intervención cambiaria conjunta entre EE. UU. y Japón en cerca de tres décadas. Según Nagel, el BCE se enteró solo después de ejecutarse las transacciones, una actuación que describió como un "golpe por sorpresa".
A finales de julio y comienzos de agosto, el yen sufría una fuerte depreciación. Tokio reaccionó con contundencia: las intervenciones japonesas sumaron aproximadamente 13,8 billones de yenes —en torno a 87.000 millones de dólares— en apenas dos días.
Estados Unidos se sumó vendiendo euros para comprar yenes a través del Exchange Stabilization Fund del Tesoro. Ese matiz es el que ha irritado a responsables europeos: Washington no vendió dólares para adquirir yenes, sino la moneda europea. El BCE recibió la información a posteriori.
Para varias capitales europeas, el episodio choca con las reglas no escritas que han guiado la coordinación entre bancos centrales occidentales desde la posguerra, donde la consulta previa ha sido habitual ante intervenciones de gran escala por su impacto transversal en los mercados globales.
La última vez que EE. UU. y Japón cooperaron para sostener el yen fue en 1998, en plena crisis financiera asiática. La última intervención coordinada del G7 vinculada al yen se produjo en 2011, tras el terremoto y tsunami en Japón, cuando el repunte de la divisa amenazaba la recuperación. En ambos casos se trató de acciones multilaterales, con objetivos compartidos y coordinación previa.
La intervención de 2026 rompió ese patrón. Nagel reclamó una coordinación más estrecha en adelante. En Europa, sus declaraciones reflejan la preocupación de que el incidente no sea solo un desaire diplomático, sino una señal de desgaste en los marcos de cooperación que sostienen la estabilidad monetaria global.