El endurecimiento de Trump con Irán impulsa el petróleo un 2% en los mercados internacionales
Según CoinDesk, los precios internacionales del crudo subieron el miércoles mientras el mercado digería el aumento de la tensión en Oriente Medio y seguía de cerca la nueva caída de las reservas de petróleo en Estados Unidos. El Brent se situó en torno a los 92 dólares por barril y el WTI cerca de los 90 dólares, con avances diarios de aproximadamente el 2% en ambos casos.
El repunte se atribuye a una señal más contundente del presidente de EE. UU., Donald Trump, hacia Irán. Los inversores temen que se reduzca el margen diplomático entre Washington y Teherán, elevando el riesgo de interrupciones en el suministro energético y en rutas marítimas clave.
El estrecho de Ormuz concentra la principal preocupación del mercado. Irán mantiene restricciones sobre parte de la actividad de navegación en el paso, mientras que Estados Unidos ha impuesto limitaciones a buques vinculados a puertos iraníes. El secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, afirmó que el tráfico de embarcaciones y las exportaciones de crudo en el Golfo han empezado a recuperarse, aunque las condiciones de transporte todavía no han vuelto a la normalidad.
Ormuz es una vía crítica para el tránsito mundial de energía. Si las disrupciones se prolongan, la oferta global de crudo podría estrecharse aún más y los costes de transporte aumentarían, manteniendo elevada la prima de riesgo geopolítico en los precios.
La escalada militar entre EE. UU. e Irán también añade presión. La última declaración de Trump se interpreta como más dura que en ocasiones anteriores, cuando se especulaba con la posibilidad de un alto el fuego o algún tipo de desescalada. Informes recientes apuntan a que el Gobierno estadounidense evalúa opciones militares adicionales contra infraestructuras iraníes, incluidas instalaciones estratégicas y redes de transporte.
Con anterioridad, fuerzas estadounidenses atacaron estaciones de radar, sistemas de defensa aérea y ciertas instalaciones militares iraníes cerca del Golfo tras el derribo de un helicóptero de EE. UU. Más tarde, Irán lanzó misiles y drones contra objetivos estadounidenses en Baréin, Jordania y otros puntos. Aunque la mayoría de los proyectiles habría sido interceptada, los intercambios han incrementado de forma notable el nerviosismo ante una posible escalada adicional.
A los factores geopolíticos se suma el respaldo de los datos de inventarios. Las reservas de crudo en EE. UU. han descendido durante siete semanas consecutivas. La última caída semanal fue muy superior a lo esperado por el mercado: superó las previsiones en 4 millones de barriles.
El retroceso continuado de inventarios sugiere que la demanda de petróleo mantiene cierta resiliencia pese a los tipos de interés elevados y la incertidumbre económica. Para los operadores, si persisten las restricciones al transporte marítimo en Oriente Medio y los inventarios estadounidenses siguen bajando, el temor a un ajuste de la oferta global no se disipará con facilidad.
El mercado del crudo permanece dividido entre dos fuerzas: por un lado, la tensión al alza, el transporte limitado y la caída de inventarios; por otro, la expectativa de que se reactiven negociaciones diplomáticas. Un empeoramiento del tránsito por el estrecho podría prolongar las subidas; avances en las conversaciones aliviarían parte del riesgo sobre el suministro.