El interés abierto en opciones de bitcoin se dispara 10 veces hasta 60.000 millones de dólares y el peso de las "calls" baja al 60%

El mercado de opciones sobre bitcoin ha pasado de segundo plano a marcar el ritmo. El interés abierto en opciones de BTC ronda ya los 60.000 millones de dólares en nocional, diez veces más que hace cinco años, y desde mediados de 2025 supera con frecuencia al interés abierto de los futuros de bitcoin. La composición de esos 60.000 millones deja una señal relevante: la cuota de opciones de compra (calls) ha retrocedido a algo menos del 60%, frente a cerca del 70% de hace dos años. Un 70% suele reflejar apuestas generalizadas por subidas; con el ratio put/call de interés abierto entre 0,7 y 0,84, el mensaje cambia: crece el uso de coberturas. Deribit, el principal mercado de opciones cripto, registró en mayo de 2026 un interés abierto en opciones de BTC de 31.300 millones de dólares. En el máximo de finales de 2025, Deribit superó por sí sola los 50.000 millones. CME también está ganando terreno, elevando la competencia, lo que normalmente estrecha spreads y mejora la ejecución. Datos de firmas de analítica como Checkonchain confirman que, desde mediados de 2025, el interés abierto de opciones se ha mantenido por delante del de futuros. Detrás de este trasvase hacia las opciones confluyen varias tendencias: la entrada institucional, más centrada en construcción de carteras que en apalancamientos extremos; la irrupción de los ETF al contado de bitcoin, que han creado grandes bolsas de capital que necesitan cobertura; y una infraestructura de opciones más madura, con mayor liquidez y modelos de precios capaces de absorber flujo relevante. El descenso del peso de las calls apunta además a un cambio cualitativo. En 2021 dominaban las calls muy fuera del dinero, usadas como billetes de lotería ante subidas explosivas. El reparto actual sugiere un uso más amplio de estrategias: calls cubiertas, puts protectoras, spreads y estructuras más complejas que requieren una superficie de volatilidad operativa. Para el inversor, un ratio put/call elevado abre la puerta a estrategias de volatilidad. Si aumenta la demanda de puts de cobertura, puede encarecer la volatilidad implícita a la baja y generar un sesgo (skew) explotable con estructuras como risk reversals o ratio spreads. También conviene seguir la pugna entre Deribit, CME y nuevos competidores. Deribit, con 31.300 millones de dólares de interés abierto, mantiene el liderazgo, mientras que el avance de CME aporta una infraestructura regulada que muchos asignadores institucionales exigen. El crecimiento del mercado de opciones añade un factor de riesgo propio. Con 60.000 millones de dólares en juego, los grandes vencimientos pueden "anclar" el precio a determinados strikes y provocar movimientos atípicos alrededor de vencimientos mensuales y trimestrales. Este efecto, conocido como "max pain", suele intensificarse a medida que aumenta el interés abierto. El rango del ratio put/call (0,7-0,84) se acerca al de mercados maduros de opciones sobre acciones. El avance de diez veces en cinco años encaja con la tesis de institucionalización. Y el hecho de que las opciones hayan adelantado a los futuros sugiere que el caso de uso dominante está girando desde la especulación apalancada hacia la gestión del riesgo.