La dificultad de minado de Bitcoin cae un 10% y el hashprice supera los 30 dólares
La red de Bitcoin redujo el domingo su dificultad de minado un 10,09%, aliviando una de las principales presiones de costes para los mineros tras un descenso del hashrate. Datos compartidos por Galaxy Research sitúan la dificultad en 124,93 billones frente a 138,96 billones, tras el ajuste aplicado en el bloque 953.568.
Galaxy Research enmarca el movimiento en un junio complicado para el sector: el precio de Bitcoin acumula una caída cercana al 15% en el mes, lo que, a su juicio, "ha estrechado los márgenes de los mineros". Además, la última ventana entre ajustes se prolongó más de lo habitual, hasta 15,6 días frente a los 14 estándar, debido a capacidad de minado desconectada.
Claves del movimiento
- La dificultad bajó un 10,09% hasta 124,93 billones en el bloque 953.568, el 11.º mayor descenso registrado.
- Galaxy atribuye el ajuste a la caída del hashrate y al deterioro de los márgenes en un mes con un retroceso de Bitcoin de alrededor del 15%.
- La menor competencia derivada del descenso del hashrate facilita a los mineros encontrar bloques con más probabilidad.
- El hashprice subió a 33 dólares por PH/s/día tras el ajuste, acercando a flotas más eficientes al punto de equilibrio bruto.
- El próximo ajuste se espera en torno al 27 de junio; Coinwarz proyecta un incremento moderado.
Por qué baja la dificultad cuando cae la capacidad
La dificultad se recalibra para mantener un ritmo de producción de bloques relativamente estable pese a los cambios en la potencia de cómputo total. Cuando el hashrate disminuye, el protocolo reduce la dificultad en el siguiente ajuste para que los mineros restantes sigan encontrando bloques al ritmo previsto.
Galaxy señaló que el último "epoch" duró 15,6 días, lo que vinculó a desconexiones de hashrate antes de la recalibración, y eso amplificó el recorte. Según la firma, este ajuste fue el segundo mayor descenso de dificultad en lo que va de 2026. También deja la dificultad aproximadamente un 20% por debajo del máximo alcanzado en noviembre, lo que apunta a una fase de ajuste más amplia y no a un episodio puntual.
Evolución del hashrate y posibles ingresos
Más allá de la dificultad, el hashrate total condiciona el nivel real de competencia en el minado. Datos de Blockchain.com citados en el informe sitúan el hashrate de la red en torno a 886 exahashes por segundo (EH/s), un 12% menos desde comienzos de junio y un 23% por debajo del pico de octubre.
Con menos saturación, el rendimiento por máquina tiende a mejorar frente a periodos de mayor competencia. El trader de criptomonedas Merlijn Enkelaar estimó que los mineros que permanecen en la red están ingresando alrededor de un 9% más por equipo, combinando menor dificultad y un entorno menos concurrido.
El hashrate seguirá siendo la variable a vigilar, ya que la dificultad solo responde en intervalos prefijados. Si el hashrate continúa cayendo con rapidez, el próximo ajuste podría volver a favorecer a los mineros, aunque dependerá de cuánto se prolongue la debilidad dentro del epoch.
El hashprice sube y se reabre el debate sobre flotas antiguas
La dificultad es un parámetro del protocolo; el hashprice, en cambio, funciona como un indicador práctico de cuánto puede generar un minero por una cantidad de hashrate en un día. Tras el recorte del domingo, el hashprice aumentó un 13% y se sitúa en 33 dólares por petahash por segundo y día, según Hashrate Index.
Este nivel es relevante para la economía bruta del minado: electricidad, mantenimiento y contratos de energía suelen determinar si una flota se mantiene operativa. Energy Mag indicó que el repunte del hashprice empuja a más operadores hacia el punto de equilibrio bruto, lo que permitiría a los mineros más eficientes sostener beneficios aunque el mercado siga exigente. El mismo análisis advirtió que los equipos de generaciones anteriores, con costes eléctricos y operativos más altos, tienen más probabilidades de apagarse cuando el hashprice no cubre gastos.
Antecedentes y próxima fecha de ajuste
Bitcoin ya ha registrado descensos acusados de dificultad en episodios de caída rápida del hashrate o deterioro abrupto de la rentabilidad. El artículo recuerda un retroceso superior al 11% en febrero, asociado a recortes por tormentas y a una caída adicional del 25% en el precio del BTC. También menciona el mayor desplome histórico, en julio de 2021, tras la prohibición del minado en China y la salida masiva de operadores.
La próxima recalibración está prevista para el 27 de junio. La proyección de Coinwarz apunta a un aumento leve del 1,69% hasta cerca de 127 billones, lo que sugiere que el actual epoch podría no repetir un ajuste del mismo calibre. El resultado dependerá de la estabilidad del hashrate hasta esa fecha.
Para mineros e inversores, las próximas semanas se centran en dos señales: si el hashrate mantiene la tendencia bajista (reduciendo la presión competitiva) y si el hashprice logra sostenerse por encima del umbral de 30 dólares el tiempo suficiente como para dar aire a las máquinas menos eficientes.