La dificultad de minado de Bitcoin cae un 10% en el 11.º mayor ajuste a la baja

La dificultad de la red de Bitcoin se moderó con fuerza el domingo, con un recorte del 10,09% que Galaxy Research calificó como el 11.º mayor ajuste a la baja del protocolo. El movimiento reduce el esfuerzo necesario para encontrar nuevos bloques y da un respiro temporal a los mineros, en un momento de márgenes más estrechos por la debilidad del precio de Bitcoin. Según Galaxy Research, la dificultad pasó de 138,96 billones a 124,93 billones en el bloque 953.568. El ajuste llegó tras una "época" de 15,6 días, por encima de los 14 habituales, una señal de que una porción relevante de capacidad de minado quedó fuera de línea durante el periodo. Claves del ajuste - La dificultad cayó un 10,09% hasta 124,93 billones, facilitando la búsqueda de bloques. - Galaxy Research lo vincula a una época más larga de lo normal (15,6 días) y a hashrate desconectado. - El hashrate total ronda los 886 EH/s, un 12% menos en lo que va de mes y un 23% por debajo del máximo de octubre, según Blockchain.com. - El "hashprice" subió a unos 33 dólares por PH/s al día, lo que podría acercar a más granjas al equilibrio bruto, de acuerdo con Hashrate Index y The Energy Mag. - El próximo ajuste se espera el 27 de junio; Coinwarz proyecta un ligero repunte hasta cerca de 127 billones. Qué explica la caída: presión en márgenes y menor potencia conectada La dificultad se recalibra para mantener estable el ritmo de creación de bloques aunque varíe la potencia de minado disponible. Cuando participa menos hashrate, la dificultad puede bajar para que los bloques sigan encontrándose al ritmo objetivo. Galaxy Research indicó que Bitcoin acumula una caída aproximada del 15% en junio, un descenso que, en sus palabras, ha "estrangulado los márgenes" del sector. En ese contexto, algunos operadores, especialmente los de costes más altos, tienden a apagar o desconectar equipos. La menor competencia reduce el hashrate efectivo y favorece ajustes a la baja durante la ventana de cálculo. El informe también subraya la duración del ciclo anterior: la época se extendió a 15,6 días, coherente con una salida de hashrate más temprana o más persistente de lo habitual. El resultado fue la segunda mayor caída de dificultad de 2026 y una bajada de alrededor del 20% respecto al máximo registrado en noviembre. Hashrate en retroceso y efecto "oxígeno" para los mineros que siguen en línea La dificultad mide lo exigente que es minar un bloque; el hashrate total refleja cuánta potencia compite activamente. Datos de Blockchain.com citados en el reporte sitúan el hashrate en torno a 886 exahashes por segundo (EH/s), un 12% menos desde comienzos de mes y cerca de un 23% por debajo del pico de octubre. Con menos potencia compitiendo, quienes permanecen conectados suelen mejorar su expectativa de recompensa por máquina, ya que aumenta su participación relativa en el trabajo total de la red. El trader de criptomonedas Merlijn Enkelaar estimó que los mineros restantes están ganando alrededor de un 9% más por equipo. Para inversores y operadores, la combinación es relevante: una reducción de dificultad puede compensar parte del golpe en ingresos causado por la caída del precio, evitando que los mineros más justos abandonen tan rápido. No implica rentabilidad garantizada: el coste eléctrico, la eficiencia de la flota y las coberturas siguen marcando quién mantiene ventaja, pero sí cambia qué capacidad resulta económicamente viable. Hasta dónde llega el alivio: el hashprice supera un umbral clave Junto con el ajuste de dificultad, mejoró el hashprice, una métrica habitual para aproximar la economía operativa del minado. Datos de Hashrate Index recogidos en el informe muestran un avance del 13% hasta cerca de 33 dólares por petahash por segundo al día. The Energy Mag señaló que los 33 dólares son un nivel relevante porque puede acercar a más flotas eficientes al equilibrio bruto. El mismo reporte anticipa resultados divergentes: los operadores más eficientes podrían seguir generando beneficios incluso con hashprice más bajo, mientras que máquinas de generaciones anteriores, con mayores costes eléctricos, son candidatas a quedar inactivas. En la práctica, el recorte de dificultad alivia la presión general, pero también puede acelerar la criba entre hardware nuevo de menor coste y equipos antiguos más caros. Mirando al 27 de junio: ¿rebote o vuelta de la presión? El próximo ajuste de dificultad está previsto para el 27 de junio. Coinwarz estima un incremento moderado de alrededor del 1,69%, hasta cerca de 127 billones. La evolución dependerá de si la caída del hashrate es una pausa temporal o el inicio de una revalorización más prolongada de la economía del minado. Si parte de la capacidad desconectada regresa, el hashrate subiría y la dificultad tendería a repuntar. Si los equipos siguen recortados mientras el precio de Bitcoin continúa bajo presión, podría mantenerse el sesgo bajista. Por ahora, el descenso del domingo deja una mejora tangible: menos competencia de hashes y un hashprice superior al de antes del ajuste. En las próximas semanas, el hashrate reportado por la red será el principal indicador para anticipar si el 27 de junio trae más alivio o el retorno de condiciones más exigentes.