Un marco de paz entre EE. UU. e Irán impulsa los activos de riesgo; el crudo se desploma y cambia el panorama de recortes de tipos

Según BlockBeats, el presidente de EE. UU., Donald Trump, afirmó el 15 de junio que Washington y Teherán han alcanzado un marco para un acuerdo de paz y que prevén firmarlo formalmente el 19 de junio. El entendimiento contempla, entre otros puntos, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense y medidas para facilitar la reapertura del estrecho de Ormuz. La noticia mejoró de forma notable el apetito por el riesgo en los mercados globales. El petróleo cayó con fuerza: el Brent llegó a retroceder alrededor de un 5% hasta la zona de los 82 dólares y acumula cerca de un 33% de descenso desde su máximo de marzo. Analistas señalaron que la reanudación del tráfico marítimo por el estrecho aliviaría de forma directa las expectativas de escasez de oferta energética mundial. Las bolsas acompañaron el movimiento, con avances generalizados en los principales índices. Los futuros del Nasdaq subían cerca de un 2% en la sesión previa a la apertura. El rebote se extendió a otros activos de riesgo: Bitcoin superó momentáneamente los 66.000 dólares y registró una subida del 2,7% en 24 horas. El oro también repuntó casi un 3%, por encima de los 4.330 dólares. En el mercado de tipos, los inversores esperan que la Reserva Federal mantenga sin cambios el rango del 3,50%–3,75% en la próxima reunión del FOMC, y prácticamente han descartado nuevas subidas este año. El primer recorte se proyecta ahora para principios de 2027. Pese al tono más constructivo, los analistas advierten de que la situación sigue siendo muy incierta: la desescalada real en Oriente Próximo, la posibilidad de que el marco de alto el fuego de 60 días se convierta en un acuerdo de largo plazo y el avance de las negociaciones posteriores podrían reactivar la volatilidad. En el plano técnico, aunque Bitcoin ha rebotado desde el soporte de los 60.000 dólares, continúa encajado en un canal bajista. Las zonas clave de resistencia se sitúan en 68.900 y 80.000 dólares. La dinámica de corto plazo seguirá condicionada por el apetito de riesgo macro y por los cambios en la liquidez.