Las Big Tech colocan 159.000 millones de dólares en bonos para financiar infraestructura de IA en 2026

Cinco de las mayores tecnológicas del mundo han captado en conjunto 159.000 millones de dólares en bonos corporativos hasta principios de junio de 2026. No es una cifra anual: corresponde a apenas cinco meses. En todo 2025, ese mismo grupo —Alphabet, Amazon, Meta, Microsoft y Oracle— emitió 121.000 millones de dólares. El ritmo de 2026 supone un aumento del 47% frente al total del año pasado, con el ejercicio aún lejos de terminar. Amazon encabeza la financiación con alrededor de 57.000 millones de dólares en emisiones, seguida de Alphabet con unos 52.000 millones. Meta y Oracle se sitúan en torno a 25.000 millones cada una. Microsoft completa el grupo. El destino del capital es, en su práctica totalidad, la infraestructura vinculada a la inteligencia artificial: centros de datos, servidores, chips especializados y los sistemas masivos de refrigeración y suministro eléctrico necesarios para sostener esa capacidad. El gasto de capital relacionado con IA previsto para 2026 en estas compañías se estima entre 660.000 y 725.000 millones de dólares. En algunos casos, esa inversión absorbe hasta el 90% del flujo de caja operativo. Entre las operaciones destacadas figura el plan de bonos de Meta por 30.000 millones de dólares, una de las mayores emisiones individuales del sector. También llama la atención el impulso de Oracle por 18.000 millones, relevante por su base de ingresos comparativamente menor. Alphabet fue aún más lejos con un bono a 100 años con vencimiento en 2126, el primero de una tecnológica desde 1997. La compañía también marcó hitos en varios mercados internacionales, con emisiones denominadas en yenes y euros, ampliando su financiación por divisas y geografías. Las tecnológicas están reconfigurando el mercado de bonos. El sector representa ya un récord del 10% al 11,8% del mercado estadounidense de bonos corporativos con grado de inversión. La financiación asociada a la IA se ha convertido en uno de los segmentos más relevantes, superando en algunas métricas incluso a sectores tradicionales de gran peso como la banca. Antes de 2025, la emisión anual de estas firmas era reducida, con una media de entre 20.000 y 28.000 millones de dólares. En 2025 se produjo el punto de inflexión con 121.000 millones. Analistas de grandes entidades financieras como JPMorgan, Morgan Stanley y Bank of America estiman que el volumen anual de emisiones podría situarse entre 140.000 y 300.000 millones de dólares en los próximos años. Para los inversores, las previsiones de capex combinadas de 660.000 a 725.000 millones de dólares en un solo año superan con creces el gasto que permitió desplegar la infraestructura de computación en la nube durante la última década. Para los inversores en crédito, la avalancha de papel tecnológico abre oportunidades, pero también eleva el riesgo de concentración. Cuando un solo sector pasa de ser marginal a rozar el 12% del universo investment grade en poco tiempo, los fondos indexados y los mandatos institucionales pueden quedar sobreexpuestos a tecnología de una forma que recuerda los riesgos de concentración habituales en renta variable.