Ingenieros del nuevo equipo de IA aplicada de Meta califican de “caos total” la unidad creada para respaldar la apuesta de 14.3 billion dólares por Alexandr Wang
La nueva división Applied AI de Meta, con 6,500 ingenieros, afronta una fuerte crisis interna, con empleados que describen el trabajo como “aplastante” y que incluso interrumpieron una retransmisión corporativa para protestar. El CTO Andrew Bosworth reconoció que el despliegue de IA fue “atroz”, y Mark Zuckerberg admitió “errores”. La unidad se creó para apuntalar la contratación de Alexandr Wang como jefe de IA tras la operación de 14.3 billion dólares, pero el debut de Muse Spark tuvo una acogida tibia. En paralelo, las acciones de Meta han caído 18% en el último año, el peor desempeño entre los gigantes tecnológicos de EE. UU.