Las grandes petroleras recortan su apuesta por las renovables y vuelven a priorizar el petróleo y el gas
Equinor, BP y Shell están ajustando sus estrategias de transición energética y reduciendo el gasto de capital destinado a renovables para centrarse en negocios de petróleo y gas con mayor rentabilidad. BP acordó vender su negocio de eólica terrestre en Estados Unidos, Equinor abandonó su objetivo de 10 a 12 gigavatios de capacidad renovable instalada para 2030 y Shell ha recortado parte de sus proyectos de hidrógeno y eólica marina. El giro refleja un retorno a la disciplina de capital, con el objetivo de reforzar el flujo de caja y la rentabilidad para el accionista.