El nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, endurece el tono contra la inflación y apuesta por tipos altos durante más tiempo

La primera declaración de política monetaria del nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, adoptó un tono claramente restrictivo y defendió mantener los costes de financiación elevados durante más tiempo para contener una inflación persistente, con un IPC de mayo del 4.2%. También anunció que la Fed dejará de publicar el dot plot y prescindirá de la orientación futura. La reacción del mercado fue un repunte de los rendimientos de los bonos del Tesoro y caídas en la renta variable, con implicaciones para activos como el oro y el petróleo: los tipos altos pesan sobre el oro y, pese a la distensión en Ormuz, el endurecimiento macro pasa a dominar el corto plazo del crudo.