La dificultad de minado de Bitcoin cae un 10%, la 11ª mayor bajada histórica

La dificultad de minado de la red de Bitcoin bajó un 10% en el último ajuste, lo que supone la undécima mayor caída en una sola revisión. El cambio suele reflejar una salida neta de potencia de cómputo en el ciclo anterior o un ritmo de producción de bloques persistentemente más lento, lo que activa un recorte automático del protocolo. La dificultad se recalibra cada 2016 bloques (aproximadamente cada dos semanas) y es un evento totalmente programado y previsible. Aunque el descenso es notable, no vino acompañado de anomalías relevantes en cadena ni de señales externas como producción masiva de nuevo hardware o cambios en políticas energéticas, y no tiene un impacto directo sobre el precio de BTC, sino sobre el margen de rentabilidad de los mineros y la elasticidad de la tasa de hash a corto plazo.