Las petroleras vuelven a mirar a Venezuela ante el cierre de facto de Ormuz y la apuesta de EE.UU. por contratos vinculantes
El Gobierno de Estados Unidos está presionando a petroleras internacionales para que pasen de memorandos no vinculantes a contratos obligatorios para desarrollar campos en Venezuela, mientras el suministro por el estrecho de Ormuz sigue prácticamente paralizado. La ambigüedad tras el anuncio de Donald Trump de un acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán —con una “apertura sin peaje” de Ormuz— ha elevado la percepción de incertidumbre sobre la oferta en Oriente Medio. Caracas ya estaría reservando áreas para compañías con MOU, y varias firmas estadounidenses avanzan hacia acuerdos vinculantes, con ajustes autorizados en los mecanismos de resolución de disputas. Aunque no supone un aumento inmediato de producción, el movimiento ha reforzado las expectativas de mayor flexibilidad de suministro a corto plazo.