Cómo el address poisoning vacía fondos cripto sin vulnerar las claves privadas

El address poisoning es una estafa que no ataca las claves privadas, sino que manipula el historial de transacciones del usuario para inducirlo a enviar fondos a una dirección maliciosa muy similar a la legítima. Casos como el robo de aproximadamente 3,5 wBTC vinculado a una campaña de phishing en Phantom Chat en febrero de 2026 y la pérdida de 50 millones de USDT en 2025 muestran cómo el diseño de las interfaces y los hábitos de los usuarios pueden derivar en grandes pérdidas. Al abusar de transferencias ínfimas, botones de copiado y la visualización truncada de direcciones, los atacantes se aprovechan del comportamiento humano y de la experiencia de uso de las wallets para que las direcciones envenenadas parezcan confiables.