WTI y Brent se aferran a $56–$60; el desvío del crudo venezolano vuelve a poner la política en primer plano

Los mercados petroleros entran en 2026 en modo de espera, con los titulares desde Venezuela aportando estabilidad de corto plazo sin alterar una perspectiva dominada por la oferta. La decisión de EE. UU. de redirigir crudo venezolano hacia su mercado interno ha ayudado a que WTI y Brent defiendan soportes clave cerca de $56–$60. Aun así, la sobreoferta persistente y las expectativas de menor demanda limitan el alza, dejando a los precios comprimidos y más propensos a una ruptura técnica que a un cambio de tendencia impulsado por titulares.