La nueva hoja de ruta quinquenal de IA de China choca con la guerra en los centros de datos del Golfo y la presión energética en EE. UU.
El jueves, China presentó una hoja de ruta tecnológica a cinco años que pone el foco de forma reiterada en la inteligencia artificial, la computación cuántica, la robótica y el avance de los chips nacionales para lograr avances en tecnologías clave. Al mismo tiempo, los conflictos en torno al estrecho de Ormuz y el mar Rojo ponen en riesgo los centros de datos y los cables submarinos del Golfo financiados por grandes tecnológicas estadounidenses, mientras que EE. UU. se enfrenta a crecientes presiones políticas por el alza de los costes eléctricos vinculada a la demanda energética de la IA. La Casa Blanca ha instado a los grandes grupos tecnológicos a comprometer nuevas inversiones en generación y redes, pero las subidas de precios del pasado y el conflicto con Irán alimentan dudas sobre la capacidad de contener las facturas energéticas de los consumidores.