La propuesta del Tesoro de EE. UU. obligaría a los emisores de stablecoins a integrar la aplicación de sanciones en el propio protocolo

Una propuesta conjunta de regulación de la Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN) y la Office of Foreign Assets Control (OFAC), dependientes del Tesoro de EE. UU., exigiría a las empresas de activos digitales —en especial a los emisores autorizados de stablecoins de pago— incorporar en el código del protocolo la ejecución de sanciones, el bloqueo de transacciones y la supervisión. Publicada en el Federal Register el 10 de abril, la iniciativa traslada el cumplimiento normativo de una capa reactiva alrededor de la actividad financiera a un modelo de aplicación automática y continua, integrado en la propia infraestructura. Los emisores de stablecoins pasarían a considerarse instituciones financieras bajo la Bank Secrecy Act, con obligación de desplegar programas completos de prevención de blanqueo de capitales (AML) y financiación del terrorismo, programas formales de cumplimiento de sanciones con evaluaciones de riesgo y pruebas internas, además de sistemas técnicos capaces de congelar, bloquear y rechazar en tiempo real operaciones que no cumplan las exigencias. La industria advierte de costes relevantes de implantación inicial, lo que podría favorecer a compañías mejor capitalizadas y acelerar la consolidación del sector, al tiempo que abre oportunidades para proveedores de tecnología de cumplimiento, especialmente en analítica blockchain y evaluación de riesgos.