Los fabricantes de chips de EE. UU. pierden 1,3 billones de dólares y el desplome de semiconductores arrastra al mercado cripto
El sector de los semiconductores registró su peor sesión en más de seis años. El 5 de junio, los fabricantes de chips cotizados en EE. UU. se dejaron cerca de 1,3 billones de dólares en capitalización en medio de una venta masiva que también sacudió a las criptomonedas, con un descenso estimado de 130.000 millones de dólares.
El Philadelphia Semiconductor Index (PHLX SOX) se hundió un 10,3% en una sola jornada, su mayor caída desde el caos de marzo de 2020. En dos días, las pérdidas se ampliaron hasta alrededor del 12%. El giro fue especialmente brusco en un sector que acumulaba una subida del 73% en lo que va de año impulsada por la euforia de la IA.
Las caídas fueron generalizadas, aunque algunas compañías sufrieron más que otras. Marvell Technology lideró los descensos con un retroceso del 17%, seguida de Micron Technology (-13%) y Advanced Micro Devices, con cerca de un -11%. Nvidia, símbolo del auge de los chips para IA, cedió casi un 6%; un porcentaje que parece limitado hasta que se pone en contexto: en una sola sesión se evaporaron más de 300.000 millones de dólares de su valor bursátil. Broadcom cayó alrededor de un 8%, pese a presentar unas cifras que en otro entorno habrían destacado: ingresos del 2T de 22.190 millones de dólares, un 48% más interanual, y ventas de semiconductores de IA que se dispararon un 143% hasta 10.800 millones. El mercado, no obstante, castigó una guía para el 3T sobre chips de IA personalizados por debajo de lo que estaba descontado, lo que llevó a una revisión a la baja del conjunto del sector.
Detrás del movimiento pesó la combinación de valoraciones exigentes tras la subida del 73% en el año y un dato de empleo en EE. UU. mejor de lo previsto, que reavivó el temor a tipos más altos durante más tiempo por parte de la Reserva Federal. La racha de nueve semanas consecutivas al alza del Nasdaq terminó de forma abrupta.
En cripto, el recorte de 130.000 millones no fue un accidente. Respondió al mismo cambio de régimen: un giro hacia el modo "risk-off" que penaliza los activos percibidos como más especulativos o ligados al crecimiento. La guía de Broadcom y el dato de empleo añaden incertidumbre y pueden mantener el ánimo contenido. Los activos sensibles a los tipos, incluidas las criptomonedas, podrían seguir bajo presión si vuelve a imponerse el relato de "más altos durante más tiempo".
Los inversores deberían vigilar si la orientación de beneficios de otros grandes nombres del sector confirma o contradice la visión más prudente de Broadcom sobre los chips de IA a medida. Si la decepción es puntual, el mercado podría estabilizarse con rapidez. La tesis de la IA no se ha evaporado: un negocio que crece un 143% interanual en su núcleo no desaparece de la noche a la mañana. La sesión dejó, eso sí, un recordatorio: incluso las mejores historias necesitan valoraciones razonables para sostenerse y, cuando la tecnología estornuda, las criptomonedas siguen resfriándose.