Los ETF al contado de bitcoin y ether registran fuertes reembolsos el 26 de mayo
Los ETF al contado de bitcoin en EE. UU. registraron salidas netas de 333,6 millones de dólares el 26 de mayo, el equivalente a unos 4.320 BTC en una sola sesión. Los ETF al contado de ether también cerraron en negativo, con reembolsos netos de 35 millones de dólares, según datos de SoSoValue.
Mayo se está consolidando como un mes especialmente adverso para los tenedores de ETF de bitcoin. A las salidas de 333,6 millones del día 26 se suman las de 635 millones el 13 de mayo, 649 millones el 18 de mayo y 105 millones el 22 de mayo.
El comportamiento de los flujos está marcado en gran medida por los principales emisores —BlackRock, Fidelity y Grayscale—. Cuando se producen reembolsos de forma sincronizada en sus fondos, el efecto suele trasladarse al conjunto del mercado cripto.
Los informes diarios de flujos de SoSoValue se han convertido en una referencia para seguir estos movimientos, con un desglose por emisor y por producto que permite ver si las salidas se concentran en fondos concretos o se reparten por el mercado.
Implicaciones para los inversores
En el caso de bitcoin, la repetición de jornadas con salidas abultadas en mayo incrementa la presión vendedora. Para atender los reembolsos, los emisores suelen vender el bitcoin subyacente, de modo que 333,6 millones de dólares en salidas implican BTC real entrando en el mercado, en torno a 4.320 monedas que deben encontrar comprador. Si se acumula el efecto de varias sesiones negativas, incluidas las de 649 millones y 635 millones a principios de mes, la cantidad de oferta que el mercado debe absorber es significativa.
En ether, la salida de 35 millones es menor en términos absolutos, pero apunta a un impacto similar. Los productos sobre ETH no han logrado igualar el ritmo de entradas que tuvieron los ETF de bitcoin en sus primeras etapas, y la continuidad de los reembolsos amplía esa diferencia.
La competencia entre emisores añade complejidad. BlackRock, Fidelity y Grayscale se disputan un interés institucional que se reduce; cuando el saldo agregado de flujos pasa a negativo, el foco deja de ser captar nuevo capital y pasa a ser retener el patrimonio ya gestionado.