El empleo en EE. UU. sorprende al alza y Wall Street arranca en rojo
Según CoinDesk, el informe de empleo de EE. UU. correspondiente a mayo superó las previsiones del mercado y llevó a Wall Street a recalibrar la senda esperada de tipos de la Reserva Federal. La sesión del viernes comenzó con caídas en bolsa, repunte de las rentabilidades de los bonos y una presión especialmente intensa sobre las tecnológicas.
El dato de nóminas no agrícolas fue el principal catalizador: la economía estadounidense creó 172.000 puestos en mayo, muy por encima de los 80.000 que anticipaba el consenso. La tasa de paro se situó en el 4,3%, en línea con lo esperado. La fortaleza del mercado laboral enfría las apuestas por recortes de tipos a corto plazo y, tras el informe, los operadores elevaron sus probabilidades de una nueva subida de tipos este año.
En renta fija, la reacción fue inmediata. La deuda del Tesoro registró ventas generalizadas y las rentabilidades subieron en los principales tramos: el bono a 10 años superó el 4,5%, el de 30 años rebasó el 5% y el 2 años también avanzó con fuerza. Unos rendimientos más altos apuntan a costes de financiación elevados durante más tiempo y refuerzan el atractivo de los activos de renta fija, aumentando la presión sobre activos de mayor riesgo como la renta variable.
En los índices, el lastre llegó del sector tecnológico. Tras la apertura, el S&P 500 cedía alrededor de un 1%, el Nasdaq Composite caía cerca de un 1,6% y el Dow Jones Industrial Average retrocedía unos 150 puntos, un 0,3%. Las semiconductoras prolongaron su debilidad: Marvell Technology llegó a caer más de un 8% y Micron Technology bajaba alrededor de un 6%.
Después de un año en el que las acciones de chips han sido un motor clave de las subidas en EE. UU., el retroceso actual intensificó la presión sobre los selectivos. La corrección no es homogénea: el flujo de capital se mantiene en sectores como finanzas, salud, industriales y consumo, lo que sugiere una rotación y reajuste de carteras más que una salida general del mercado.
En el balance semanal, el S&P 500 se encamina a su primera caída en casi diez semanas, mientras el Nasdaq acumula un descenso cercano al 2% en la semana. Con el cambio de expectativas sobre tipos tras el dato de empleo, la volatilidad podría aumentar en el corto plazo.