El sólido dato de empleo desata ventas en el mercado; Bitcoin cae a la zona de 60.000–62.000 dólares

La economía sumó 172.000 empleos en mayo y los mercados reaccionaron con una fuerte corrección. El dato, publicado el 5 de junio, superó con holgura el consenso de 80.000 nóminas no agrícolas, más del doble de lo esperado. En circunstancias normales, una creación de empleo robusta sería positiva. En el contexto actual de tipos, fue el mensaje que los inversores no querían oír: la Reserva Federal no tiene incentivos para recortar tipos a corto plazo. La sesión se saldó con caídas generalizadas. El Nasdaq Composite retrocedió un 4,2%, su mayor descenso en una sola jornada desde abril de 2025. El S&P 500 perdió un 2,6% y el Dow Jones Industrial Average cedió en torno a un 1,4%, poniendo fin a una racha de nueve semanas al alza en los principales índices. Los valores de semiconductores lideraron las ventas. Nvidia bajó un 6,2% y Broadcom un 7,9%. Micron llegó a caer entre un 5% y un 9% según el momento de la sesión. Eran compañías que venían de un rally sostenido, apoyado en parte en la expectativa de que la Fed empezaría a relajar la política monetaria; esa tesis quedó tocada. En renta fija, el rendimiento del Treasury a 10 años superó el 4,5%. El 2 años alcanzó el 4,16%, su nivel más alto en un año. Ambos movimientos apuntan a que el mercado de bonos descuenta una Fed inmóvil durante más tiempo del que venían incorporando las bolsas. La tasa de paro se mantuvo en el 4,3%. Aunque a primera vista parece un dato neutro, reforzó el relato: un mercado laboral que crea empleo al doble del ritmo previsto y sostiene el desempleo estable deja a la Fed sin margen para girar hacia una postura más dovish. El golpe se trasladó también a criptoactivos. Bitcoin, sensible cuando se evapora el apetito por el riesgo, retrocedió hacia el rango de 60.000 a 62.000 dólares, en línea con el tono "risk-off" que se extendió por casi todas las clases de activos salvo las letras del Tesoro. En la práctica: si el dinero sigue caro, menos capital fluye hacia activos especulativos, y para la mayoría de gestores institucionales Bitcoin sigue encajando en esa categoría. Para los inversores, la clave inmediata es determinar si se trata de un ajuste de un solo día o del inicio de una nueva repricing más amplia. Un 10 años por encima del 4,5% suele actuar como umbral psicológico y puede acelerar la rotación desde renta variable hacia renta fija. También pesa el posicionamiento. Tras semanas de subidas, se acumuló exposición larga apalancada tanto en bolsa como en cripto. Cuando comenzó la venta, las liquidaciones forzosas probablemente amplificaron el movimiento. Un descenso del 4,2% en el Nasdaq no es habitual: es el tipo de sesión que activa llamadas de margen y ventas en cascada, lo que sugiere que parte de la caída pudo ser más mecánica que estrictamente fundamental.