Los Emiratos Árabes Unidos abandonan la OPEP por motivos económicos y de estrategia industrial

Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) dejarán la OPEP y la alianza ampliada OPEP+ con efecto el 1 de mayo, en una decisión que las autoridades presentan como estrictamente económica. El ministro de Energía, Suhail Mohamed Al Mazrouei, ha descrito la salida como una determinación soberana para ganar flexibilidad y control sobre los niveles de producción de crudo. En la práctica, el país busca liberarse de los topes derivados de las cuotas del grupo, al considerar que limitan su capacidad y su objetivo de producir bastante más. Según funcionarios emiratíes, revisiones estratégicas internas concluyeron que los recortes y límites de la OPEP estaban frenando el crecimiento industrial nacional. La medida se vincula a la estrategia de manufactura "Make it in the Emirates", orientada a reforzar una base industrial doméstica. Esa hoja de ruta, sostienen, exige mayor autonomía energética de la que permite la pertenencia a la OPEP. Al Mazrouei ha evitado enmarcar la decisión como respuesta a fricciones diplomáticas, insistiendo en su carácter de apuesta económica de largo plazo. Para la OPEP, la salida tiene peso: los EAU eran su tercer mayor productor. Analistas estiman que el grupo perderá alrededor del 15% de su capacidad total de producción sin los EAU, lo que supone un golpe relevante para su papel como gestor del mercado. Angola ya abandonó la OPEP a finales de 2023 por desacuerdos sobre cuotas. El trasfondo estratégico es claro: desarrollar un sector manufacturero nacional requiere energía abundante y a bajo coste, además de certidumbre de política energética, algo más fácil de asegurar cuando el país controla sus propias decisiones de producción. Los límites asociados a la OPEP introducían un factor que, según esta lectura, los EAU han decidido eliminar.