Kevin Warsh, el candidato de Trump para presidir la Fed, afronta una audiencia dura en el Senado
Kevin Warsh, la apuesta del presidente Donald Trump para dirigir la Reserva Federal, compareció el martes ante el Comité Bancario del Senado en una audiencia de confirmación marcada por choques políticos y críticas frontales al propio banco central. El nominado evitó pronunciarse sobre si Trump perdió las elecciones de 2020, fue acusado por la senadora Elizabeth Warren de actuar como un "títere" y defendió que no ha asumido compromisos con la Casa Blanca para mantener los tipos de interés bajos. También volvió a sostener que el aumento de la productividad impulsado por la inteligencia artificial (IA) podría abrir margen para recortes de tipos.
El periodista del Wall Street Journal Nick Timiraos, a menudo descrito como la "voz de la Fed", destacó varios momentos clave de la sesión.
Choque con Elizabeth Warren
Warren, senadora demócrata por Massachusetts, presentó a Warsh como un oportunista dispuesto a ajustar su postura sobre tipos en función de la posibilidad de acceder a la presidencia de la Fed, más que por las condiciones económicas. Durante su turno de preguntas, intentó poner a prueba su independencia planteándole si Trump perdió las elecciones de 2020. Warsh no respondió de forma directa.
Cuando Warren insistió, Warsh desvió la conversación hacia la actuación pasada de la Fed, afirmando que entonces se sembraron las bases de un "grave problema de inflación". La tesis de los demócratas, repetida a lo largo de la audiencia, es que un presidente de la Fed incapaz de afirmar un hecho que pueda incomodar al mandatario que lo nominó difícilmente le plantará cara en un momento crítico.
"La Fed necesita una reforma de calado"
A preguntas del presidente del comité, el republicano Tim Scott (Carolina del Sur), sobre cómo abordaría los problemas de asequibilidad, Warsh respondió con una crítica severa a la institución que aspira a liderar. Dijo que la Reserva Federal "no cumplió sus objetivos" y atribuyó a las "decisiones de política fatales" de 2021 y 2022 un legado con el que la economía aún lidia.
Warsh pidió "cambios institucionales" en la formulación de la política monetaria: un nuevo marco de inflación, herramientas distintas y otra forma de comunicación. Definió a la Fed como una institución "desviada del rumbo", que "excede su mandato" y "se enreda en la política" por decisiones propias. Se burló del sistema de pagos en tiempo real FedNow, lanzado hace unos años, al que se refirió como "Fed Yesterday".
También cargó contra la cultura interna, defendiendo reuniones "más caóticas" en las que la gente no llegue con "guiones ensayados", en una crítica directa al funcionamiento actual del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Reprochó además que demasiados cargos de la Fed, actuales y antiguos, anticipen públicamente su visión sobre el rumbo de los tipos, apuntando al uso de la "orientación futura" (forward guidance) que ha marcado la estrategia comunicativa durante más de una década.
Preguntado por cómo respondería a presiones como las que Trump ejerció sobre Jerome Powell, Warsh volvió a cargar contra el banco central y afirmó que la Fed no se ha ganado su independencia en los últimos cinco años. "La independencia se gana cumpliendo los compromisos de la Reserva Federal. Como no los ha cumplido, no sorprende que la política haya entrado en la sala", sostuvo. Esa idea ha encontrado eco entre algunos republicanos críticos con Powell, aunque si Warsh es confirmado podría tensar la relación con parte de sus futuros colegas, que suelen valorar positivamente el liderazgo de Powell.
Evita pronunciarse sobre los ataques de Trump
Los demócratas intentaron que Warsh admitiera que los comentarios de los políticos sobre tipos sí pueden amenazar la independencia del banco central. Le pidieron que respondiera sobre actuaciones concretas de Trump, como la investigación penal sobre la supervisión de Powell de la reforma del edificio de la Fed y los intentos de apartar a la gobernadora Lisa Cook. La Reserva Federal mantiene litigios sobre ambas cuestiones. Warsh esquivó una respuesta directa.
El demócrata Jack Reed (Rhode Island) lo reprochó abiertamente. Tras oír de nuevo el argumento de Warsh de que todos los presidentes quieren tipos más bajos y que Trump solo es más explícito, Reed lo interrumpió: "Usted es el líder. Usted fija los estándares morales y éticos y los principios económicos de la Reserva Federal. Está eludiendo su responsabilidad diciendo: 'Bueno, no es mi trabajo, es el de todos'. Eso significa que, en realidad, nadie rinde cuentas".
Warsh niega haber pactado recortes de tipos
Warsh negó repetidamente, ante senadores de ambos partidos, que Trump le haya pedido compromisos sobre decisiones de tipos. A John Kennedy, republicano por Luisiana, le aseguró: "El presidente nunca me ha pedido predeterminar, comprometer, fijar o decidir ninguna decisión sobre tipos en ninguna de nuestras conversaciones, y yo nunca aceptaría hacerlo".
Ante más insistencia, fue tajante: "El presidente nunca me pidió comprometerme con ninguna decisión concreta de tipos, punto. Si lo hubiera hecho, nunca habría aceptado; pero no lo hizo". Preguntado por la demócrata Angela Alsobrooks (Maryland) sobre si su negativa incluía insinuaciones o peticiones explícitas, respondió: "El presidente nunca, ni en términos generales ni específicos, me instruyó o sugirió que yo deba comprometerme con ninguna senda de tipos". Reconoció que Trump ha expresado públicamente su preferencia por tipos más bajos y reiteró que, en su opinión, todos los presidentes modernos desean lo mismo.
Advertencia republicana sobre la IA
La mayoría de los republicanos usó su tiempo para ayudar a Warsh a exponer su agenda. Una excepción fue Kennedy, que le lanzó una advertencia sobre el argumento central que Warsh defendió el otoño pasado para justificar recortes de tipos: que las ganancias de productividad asociadas a la IA reducirían los precios de bienes y servicios y permitirían relajar la política monetaria.
Kennedy expresó dudas: "Me preocupa que mucho de lo que se dice sobre que la inteligencia artificial va a disparar nuestra productividad sea propaganda de gente que quiere vender acciones o sacar empresas a bolsa. Tenga cuidado con eso". Antes recordó el planteamiento atribuido a Warsh, según el cual la IA habría hecho el trabajo tan productivo que las empresas ya no necesitarían subir precios, y le preguntó: "¿De verdad cree eso ahora?". Warsh rechazó esa formulación y suavizó su argumento, describiendo el momento actual como "el más disruptivo de la historia económica moderna".
Demócratas cuestionan su historial sobre hipotecas subprime
La demócrata Catherine Cortez Masto (Nevada) centró su interrogatorio en la etapa de Warsh en la Junta de Gobernadores de la Fed (2006-2011) y su actuación durante la crisis financiera de 2008-2009. Citó una declaración de 2007 en la que, a medida que aumentaban los impagos de hipotecas de mayor riesgo, Warsh dijo: "Las hipotecas subprime se han ganado una mala reputación en este entorno y, en algunos casos… eso es injusto". También recordó que entonces aseguró no ver un riesgo sistémico inminente en los grandes bancos.
La senadora le planteó una pregunta directa: "¿Cómo podemos creer que las teorías económicas en las que se equivocó entonces sean ahora las teorías precisas que necesitamos?". Warsh defendió su historial señalando que pidió una regulación más estricta de Fannie Mae y Freddie Mac. No respaldó su valoración de 2007 sobre los préstamos subprime y amplió el foco: "En aquel momento, los problemas reflejados en los activos de préstamos subprime estaban presentes en casi todos los activos financieros en forma de precios mal valorados".
El factor Tillis y la investigación sobre la reforma del edificio de la Fed
Timiraos concluyó que la confirmación de Warsh puede depender menos del recuento de votos y más de quién ceda primero en el pulso entre Trump y el senador republicano Thom Tillis (Carolina del Norte) en torno a la investigación penal relacionada con el proyecto de reforma del edificio de la Reserva Federal.
Tillis ha afirmado que no apoyará a ningún candidato para la Fed hasta que el Departamento de Justicia cierre la investigación sobre Powell. El martes, en lugar de dedicar su turno a interrogar a Warsh, presentó una serie de diapositivas para defender que buena parte de los sobrecostes estaban justificados: retirada de amianto, necesidad de construir torres de transmisión de alta tensión por el uso previo del emplazamiento como vertedero y un aumento del 69% de los costes frente a la estimación inicial.
Su crítica no se dirigió a Warsh. "Sus credenciales son excepcionales e impecables", le dijo Tillis. "Concluyamos esta investigación para que pueda apoyar su confirmación". Aún no está claro cómo se resolverá este asunto.
El mandato de Powell como presidente de la Fed expira el 15 de mayo. Antes de la audiencia de Warsh, en una entrevista telefónica en CNBC, el presentador ofreció repetidamente a Trump una vía para cerrar el episodio, sugiriendo que el Congreso supervisara la reforma y se diera por terminada la investigación para despejar el camino a Warsh. Trump rechazó esas opciones. "Tenemos que averiguar a dónde fue el dinero", dijo, insinuando en un momento, sin aportar pruebas, que Powell estaba robando.
Tras la audiencia, el líder de la mayoría del Senado, el republicano John Thune (Dakota del Sur), vinculó públicamente el futuro de Warsh al mismo dilema: "Cuanto antes el Gobierno concluya esta investigación y esté listo para avanzar y nombrar a un nuevo presidente de la Fed, mejor será para todos".