La Ley CLARITY se acerca a su aprobación con apoyo bipartidista, pero aún necesita el respaldo total del sector
Puntos clave: Tim Scott afirma que la Ley CLARITY ya cuenta con apoyo bipartidista. La principal fricción sigue en las reglas sobre rendimientos de stablecoins. Para sacar la norma adelante, el respaldo pleno de la industria cripto sigue siendo decisivo, según Scott.
La industria cripto de EE. UU. sigue de cerca los avances de la esperada Ley CLARITY y el presidente del Comité Bancario del Senado, Tim Scott, ha detallado los elementos más relevantes del proyecto. Scott sostiene que la iniciativa está cerca de cruzar la meta, aunque subraya que el resultado final depende de lograr que el sector cripto se sume de forma inequívoca.
Scott asegura que el texto avanza hacia su aprobación definitiva y remarca que la ley de estructura de mercado ya reúne apoyos tanto de republicanos como de demócratas. "Ahora tenemos a republicanos y demócratas trabajando juntos. La Casa Blanca también está de acuerdo. Soy muy optimista con el punto en el que estamos", señaló. Con esa base política, el recorrido parlamentario parece más despejado, pero Scott insiste en que falta una pieza: el apoyo completo de la industria.
El senador añadió que la norma podría quedar cerrada tan pronto como en Pascua. De aprobarse, supondría un hito para la regulación cripto en Estados Unidos. El objetivo de la Ley CLARITY es aportar un marco legal claro al sector, diferenciando las mercancías digitales como Bitcoin y Ethereum de los valores, y otorgando a la Commodity Futures Trading Commission (CFTC) autoridad explícita sobre ellas.
El proyecto ya había superado la Cámara de Representantes el año pasado con un respaldo amplio, alimentando la idea de una aprobación próxima. La tramitación se atascó en el Senado por debates prolongados sobre disposiciones clave, en especial la regulación de stablecoins y las reglas de "yield" (rendimiento). La introducción de rendimientos en stablecoins provocó una fuerte oposición del sector bancario, que advirtió de un posible trasvase de inversores hacia cripto. En el lado cripto, se defendió que el programa de rendimientos es esencial para el crecimiento de la industria. Tras meses de discusión, la Casa Blanca y el Senado alcanzaron recientemente un acuerdo sobre ese punto.
Con la próxima reunión de revisión (markup) prevista para el 13 de abril, parte de la comunidad da por hecho que la Ley CLARITY logrará pasar el Senado.
Aun así, actores relevantes del sector continúan expresando reservas y siguen con atención la redacción final. Coinbase es una de las compañías que ha mostrado inquietud: su consejero delegado, Brian Armstrong, afirmó que la empresa "no puede apoyar el proyecto tal y como está redactado". Scott indicó que, pese a las diferencias, los principales participantes siguen negociando. "Hablé con Coinbase. Todos siguen en la mesa... queda trabajo por hacer", dijo.
Scott también enmarcó la Ley CLARITY como algo más que una norma sobre criptoactivos, al considerar que es clave para mantener la fortaleza económica de Estados Unidos en el escenario global.