Solana procesó 25.300 millones de transacciones en el 1T de 2026 y dejó atrás a Ethereum
CoinDesk informa de que Solana registró 25.300 millones de transacciones en el primer trimestre de 2026, muy por encima de las cifras de Ethereum. La combinación de mayor velocidad y costes más bajos sigue atrayendo a desarrolladores a la red. Aunque el ecosistema de Ethereum continúa siendo el más grande, el impulso de crecimiento de Solana se mantiene.
En el 1T de 2026, Solana procesó cerca de 25.300 millones de transacciones, frente a unos 200 millones en Ethereum durante el mismo periodo. La comparación no es totalmente equivalente, pero la distancia es demasiado amplia como para pasarla por alto. Pese a la elevada actividad, el peso de Solana en el conjunto del ecosistema todavía es limitado. Ethereum sigue concentrando a la mayor parte de los desarrolladores gracias a su capa 1, sus rollups de capa 2 y un nivel de integración más amplio. La clave no es solo el volumen, sino si Solana puede sostener un ritmo de incorporación de desarrolladores lo bastante alto como para recortar distancias.
La velocidad es su gran baza. Solana y Ethereum funcionan con sistemas de prueba de participación (PoS), pero Solana añade además prueba de historia (PoH), un mecanismo que incorpora una marca temporal antes de las transacciones y acelera la verificación. El contraste es notable: Solana procesa alrededor de 1.200 transacciones por segundo, mientras que la velocidad base de Ethereum ronda las 24. En teoría, Solana podría escalar a decenas de miles de transacciones por segundo, lo que abre la puerta a aplicaciones que exigen ejecución rápida y barata y explica el creciente interés de parte de los desarrolladores.
La comunidad de desarrolladores de Solana avanza, aunque Ethereum conserva ventaja. Desde comienzos de 2025 hasta finales de 2025 se incorporaron a Solana más de 11.000 nuevos desarrolladores, elevando el total hasta cerca de 18.000. En el mismo periodo, el número de desarrolladores de Ethereum fue mayor y superó los 31.000, lo que refuerza su liderazgo, especialmente por la expansión continuada del ecosistema de capa 2.
El volumen de transacciones no cuenta toda la historia. En Solana, una parte relevante del total corresponde a transacciones de voto de validadores, necesarias para el mantenimiento de la red. Ethereum contabiliza estas métricas de otra forma, por lo que comparar cifras brutas no es del todo justo. Aun así, el ritmo de Solana destaca: la red permanece activa, crece la base de usuarios y siguen llegando desarrolladores, aunque los datos superficiales requieran más contexto.
De cara a los próximos trimestres, Solana aún tiene margen de expansión, pero no será un camino sencillo. Ethereum también evoluciona, en particular con la adopción de rollups que mejoran velocidad y eficiencia. Una bajada de costes en Ethereum podría moderar parte del impulso de Solana. En el lado favorable, Solana combina interés sostenido de los desarrolladores y mejoras continuas de infraestructura. El lanzamiento de productos de inversión vinculados al staking ha incrementado la atención de los inversores institucionales. Si el mercado cripto en general recupera tracción, SOL podría volver a sus máximos anteriores e incluso superarlos. La pugna sigue abierta: Solana gana terreno en algunos frentes, mientras Ethereum defiende su liderazgo en otros, con un desenlace todavía incierto.