La Fundación Solana pone en marcha STRIDE, un programa escalonado de seguridad para protocolos DeFi

La Fundación Solana y Asymmetric Research lanzaron este lunes STRIDE, un programa de seguridad por niveles destinado a reforzar la protección de los protocolos de finanzas descentralizadas (DeFi) del ecosistema Solana mediante evaluaciones continuas, monitorización de amenazas y verificación formal. La iniciativa llega tras el ataque a Drift Protocol de la semana pasada, en el que se sustrajeron 286 millones de dólares en apenas 12 minutos. STRIDE (Solana Trust, Resilience and Infrastructure for DeFi Enterprises) abandona el enfoque tradicional de auditorías puntuales y lo sustituye por una cobertura continuada, financiada por la fundación y ajustada al tamaño y al perfil de riesgo de cada protocolo. El marco se apoya en ocho pilares de seguridad que abarcan, entre otros aspectos, seguridad operativa, controles de acceso, configuraciones multisig y vulnerabilidades de gobernanza. Asymmetric Research realiza evaluaciones prácticas de los proyectos adheridos y publica los resultados en un repositorio público, con el objetivo de ofrecer a usuarios e inversores visibilidad directa sobre el nivel de seguridad de cada protocolo. Todos los protocolos DeFi de Solana pueden solicitar su incorporación; cada proyecto participante recibe una evaluación independiente y un informe publicado, independientemente de su tamaño. Según el anuncio del 6 de abril de 2026, los protocolos que superen la evaluación de STRIDE y mantengan más de 10 millones de dólares en valor total bloqueado (TVL) podrán acceder a soporte de seguridad operativa 24/7 y monitorización de amenazas en tiempo real, financiados por la Fundación Solana. La intensidad del seguimiento se ajusta al riesgo, de modo que los protocolos con mayor TVL reciben una cobertura más exhaustiva orientada a detectar actividad sospechosa antes de que escale. Para los protocolos de mayor envergadura, aquellos con más de 100 millones de dólares de TVL, la fundación financiará verificación formal. Este método emplea pruebas matemáticas para comprobar todas las rutas de ejecución posibles de un contrato inteligente, eliminando clases completas de vulnerabilidades que pueden pasar desapercibidas en auditorías estándar. STRIDE versión 0.1 ya está disponible y se prevé que evolucione a medida que las evaluaciones en entornos reales aporten nuevas señales y ajustes. En paralelo, la fundación anunció la creación de la Solana Incident Response Network (SIRN), una coalición de firmas de seguridad enfocada en la coordinación de respuesta a incidentes en tiempo real dentro del ecosistema. Los miembros fundadores son Asymmetric Research, OtterSec, Neodyme, Squads y Zeroshadow. SIRN está abierta a todos los protocolos de Solana y prioriza la respuesta según el TVL y el impacto potencial. El programa se apoya en herramientas sin coste que la Fundación Solana ya había desplegado, como Hypernative para detección de amenazas a nivel de ecosistema, Range Security para alertas de riesgo en tiempo real, Riverguard de Neodyme para simulación de ataques, Sec3 XRay para análisis estático y Auditware Radar para detección de incidencias basada en plantillas. Proyectos como Squads Multisig, Kamino y Jupiter Lend ya operan con estándares internos exigentes, con diez o más auditorías en algunos casos. STRIDE busca extender protecciones comparables a equipos que no cuentan con recursos para financiar ese nivel de cobertura por su cuenta. La Fundación Solana también participa en la Crypto Defenders Alliance para la prevención de fraudes a nivel intersectorial, y STRIDE añade una capa específica para Solana sobre esos esfuerzos. El detonante inmediato es el reciente ataque a Drift Protocol por 286 millones de dólares, el mayor incidente DeFi registrado en lo que va de 2026. Drift Protocol, el mayor exchange de perpetuos en Solana, vio caer su TVL desde 550 millones de dólares hasta los 234 millones actuales. El token del proyecto, DRIFT, acumula una caída superior al 37% en los últimos siete días a las 18:30 (hora del Este) de este lunes y cotiza un 98,5% por debajo de su máximo histórico de 2,60 dólares, marcado en noviembre de 2024.