El Senado de EE. UU. confirma a Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal

Según CoinDesk, el Senado de Estados Unidos ha confirmado la nominación de Donald Trump para que Kevin Warsh asuma la presidencia de la Reserva Federal. Su llegada se produce con la inflación aún por encima del objetivo, un repunte de los precios de la energía vinculado a las tensiones en Irán y crecientes discrepancias internas sobre el rumbo de los tipos. Warsh, de 56 años y exfuncionario de la Fed, fue ratificado por 54 votos a favor y 45 en contra, en una votación en gran medida alineada con las filas partidistas. Sustituye a Jerome Powell e inaugura una nueva etapa de liderazgo en el banco central. La inflación de EE. UU. se ha mantenido por encima del 2% durante varios años consecutivos. En abril subió al 3,8%, con nuevas presiones en energía tras interrupciones de suministro derivadas de la guerra en Irán, que han elevado el precio de la gasolina. El informe destaca que los problemas de transporte marítimo a través del Estrecho de Ormuz han sido un factor clave en el reciente encarecimiento del crudo. La Fed ha mantenido los tipos sin cambios en tres reuniones consecutivas. En la reunión del mes pasado, tres responsables se opusieron a mantener un tono acomodaticio en el comunicado y defendieron un lenguaje más neutral para conservar la opción de futuras subidas. CoinDesk lo describe como una divergencia rara y claramente visible, la primera de este tipo en más de tres décadas. Otro miembro del comité, Stephen Milan, siguió respaldando recortes. El medio añade que Warsh ocupará el asiento de Milan, lo que apunta a cambios en las dinámicas de voto y en la negociación de la política monetaria. La independencia del banco central vuelve a situarse en el centro del debate. Trump ha criticado durante años a Powell por no recortar tipos antes y ha pedido reiteradamente un giro en la política de la Fed. Recientemente, Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, afirmó que los mercados acogieron bien el nombramiento de Powell porque "ayudará a que los tipos de interés bajen con el tiempo", lo que reavivó las preocupaciones externas sobre la autonomía de la institución. En la audiencia de confirmación, la senadora demócrata Elizabeth Warren acusó a Warsh de poder convertirse en el "portavoz" de Trump. Warsh replicó que actuaría con independencia y negó haber recibido presiones del expresidente para bajar los tipos. También han surgido dudas sobre sus declaraciones financieras. Warsh había criticado la actuación de la Fed durante el repunte inflacionista de 2021 a 2022 y abogó por reducir la comunicación externa del banco central. Sostuvo que herramientas como las proyecciones trimestrales de tipos pueden restar flexibilidad a la política monetaria y dificultar ajustes rápidos cuando cambian las condiciones. Legisladores demócratas cuestionaron además la insuficiencia de sus informes patrimoniales. El reporte sitúa sus activos en al menos 100 millones de dólares, con inversiones en Polymarket y SpaceX, aunque sin detallar el tamaño exacto de las posiciones. Warsh se comprometió a vender los activos relevantes en un plazo de 90 días tras prestar juramento. Como contexto adicional, el proceso de nominación de Warsh se vio afectado anteriormente por una investigación judicial relacionada con Powell, que fue desestimada en abril. Powell ha dicho que planea permanecer como miembro del Consejo de Gobernadores de la Reserva Federal cuando termine su mandato como presidente; su mandato como consejero expira en enero de 2028.