La SEC prepara un marco para acciones tokenizadas y enciende las alarmas en la banca tradicional

La Securities and Exchange Commission (SEC) de EE. UU. se dispone a anunciar esta semana un marco de "exención para la innovación" que permitiría a terceros tokenizar acciones estadounidenses como Apple o Tesla sin necesidad de contar con la aprobación de las compañías emisoras. La iniciativa podría acelerar el traslado de partes del mercado bursátil a blockchain y, al mismo tiempo, inquietar a las bolsas por el riesgo de fragmentación de liquidez y de ingresos. Según Bloomberg, el 18 de mayo, la propuesta se apoya en la agenda desreguladora planteada en febrero por los comisionados procripto Paul Atkins y Hester Peirce. Coinbase y la Blockchain Association ya habían remitido cartas formales respaldando la autorización de la tokenización por terceros. El criterio divulgado por Peirce el 22 de mayo resultó más limitado de lo que esperaba el mercado. Solo abarcaría instrumentos de renta variable onchain que preserven íntegramente los derechos del accionista y excluye de forma explícita los tokens sintéticos de acciones que no otorguen derechos de voto ni dividendos. El informe de Tiger Research sitúa el impacto central de las acciones tokenizadas en la "fragmentación", un concepto que en cripto suele abordarse desde la agregación de liquidez, pero que en finanzas tradicionales se interpreta como una amenaza estructural. Fragmentación de liquidez: si una misma acción se tokeniza en múltiples blockchains y plataformas descentralizadas, el volumen y el flujo de órdenes antes concentrados en plazas como NYSE o NASDAQ se dispersan. Esto puede generar diferencias de precio entre mercados, mayor deslizamiento en órdenes grandes y menor eficiencia global. Fragmentación de ingresos: al repartirse la negociación entre distintos canales, las comisiones y rentas de intermediación que antes capturaban las bolsas domésticas pueden desplazarse al exterior o a plataformas competidoras, con impacto directo en la competitividad financiera del país. Tiger Research cita a Corea del Sur como referencia. CSOP, gestora con sede en Hong Kong, lanzó el ETF apalancado 2x sobre SK Hynix, que se ha convertido en el mayor ETF apalancado del mundo sobre una sola acción, con activos por encima de 11 billones de KRW (aprox. 8.000 millones de dólares). El informe sostiene que, si Corea del Sur hubiera impulsado antes productos similares mediante un sandbox regulatorio, esas comisiones de gestión y esos ingresos financieros podrían haberse quedado en el país. El documento también apunta al fin del modelo "supermercado" de las bolsas tradicionales. La comparación es clara: el mercado bursátil clásico funciona como un gran centro comercial al que convergen compradores y vendedores, donde la bolsa concentra la ejecución y cobra por ello. La tokenización permitiría, en cambio, que cualquiera montara miles de "puestos" fuera del centro, facilitando la negociación directa sin permiso. El resultado sería fuga de compradores, inventarios más finos en cada punto, más dificultades para ejecutar operaciones de gran tamaño y una monetización repartida. La fragmentación del capital ya asoma. El mismo 18 de mayo, cuando la SEC dio señales sobre su marco, el open interest en RWA (real-world assets) en la plataforma descentralizada Hyperliquid superó los 2.600 millones de dólares, un máximo histórico. Con la demanda de negociación onchain 24/7 de activos tradicionales, se espera que el volumen de RWA en DEX de perpetuos continúe creciendo. Para entidades financieras y supervisores, el dilema es construir infraestructura tokenizada de forma proactiva mediante colaboración —como ha hecho la New York Stock Exchange— o presionar para frenar la innovación y proteger las fuentes de ingresos actuales. Los reguladores, por su parte, se ven divididos entre controlar el ritmo de la innovación y evitar que plataformas offshore erosionen la recaudación doméstica. Aunque el marco se formalice, los conflictos apenas empiezan. El informe identifica dos frentes clave: una segunda "batalla por la claridad" sobre los derechos del accionista; y el encaje en el perímetro regulatorio de plataformas como Hyperliquid, que han crecido en zonas grises. Si se las cataloga como mercados no autorizados, podrían desencadenarse nuevas sacudidas de liquidez y episodos de incertidumbre. En la era de los activos digitales, advierte Tiger Research, las instituciones y jurisdicciones que no actúen con rapidez corren el riesgo de perder de forma permanente su histórica posición dominante en comisiones y liderazgo financiero, a medida que el capital se dispersa en múltiples direcciones.