SBI y Rakuten aceleran en Japón la creación de fideicomisos de inversión ligados a Bitcoin y Ethereum

Las grandes casas de corretaje japonesas empiezan a llevar los criptoactivos al núcleo de la infraestructura financiera tradicional. Hasta ahora, la adopción se concentraba sobre todo en exchanges nativos de criptomonedas, con poca presencia de productos de inversión de bróker. Ese equilibrio comienza a cambiar: SBI y Rakuten han intensificado los preparativos para lanzar fideicomisos de inversión centrados en Bitcoin (BTC) y Ethereum (ETH). En paralelo, AD Nomura, Daiwa y varias firmas vinculadas a Mizuho siguen analizando ofertas similares, a medida que evoluciona el marco regulatorio de la Agencia de Servicios Financieros. El interés institucional también gana tracción. Según una encuesta de Nomura correspondiente a 2026, cerca del 80% de los inversores profesionales planea asignar entre el 2% y el 5% de sus carteras a criptoactivos, una señal de que el sector se acerca a la categoría de activo estandarizado. Aun así, un endurecimiento normativo y calendarios más lentos de lanzamiento podrían frenar la participación minorista, pese al aumento de la demanda institucional. Reformas regulatorias: más integración del mercado cripto Japón está ajustando su marco regulatorio y eso está reforzando la confianza dentro de los mercados financieros tradicionales. La incertidumbre previa había limitado la participación general, incluso con un mayor apetito por exposición regulada a activos digitales. El punto de inflexión llegó en abril de 2026, cuando el país aprobó reformas para encuadrar las principales criptomonedas bajo la Ley de Instrumentos Financieros y de Intercambio. Con ello, se elevan los estándares de divulgación y se incorporan restricciones sobre el uso de información privilegiada, reduciendo fricciones de cumplimiento y acercando el tratamiento de los criptoactivos al de los productos financieros convencionales. La confianza también mejoró por el lado fiscal: los impuestos sobre criptoactivos pasaron de niveles que alcanzaban el 55% a una estructura más plana del 20%. En este contexto, SBI y Rakuten han acelerado su hoja de ruta para fideicomisos cripto, reforzando la integración en el canal minorista. La adopción, no obstante, puede verse condicionada si la implantación de ETFs se retrasa, incluso con una mayor claridad regulatoria. De la especulación a la asignación de capital a largo plazo El mercado japonés de criptomonedas muestra señales de transición desde la especulación de corto plazo hacia una asignación de capital más estructurada. En ciclos anteriores, la actividad minorista estuvo dominada por operaciones apalancadas y posiciones guiadas por el momentum. Con mayor consistencia regulatoria y la aparición de productos orientados a cartera, ese patrón empieza a evolucionar. Las previsiones de ingresos del sector también mejoran: se estima que el mercado cripto en Japón podría crecer desde unos 368 millones de dólares hasta 1,17 mil millones de dólares en 2033. La demanda minorista apunta a una exposición más diversificada, y los fideicomisos que preparan SBI y Rakuten están pensados para asignación de cartera más que para trading especulativo. La prueba clave será si la participación se mantiene durante periodos prolongados de volatilidad y condiciones de mercado más débiles. Resumen final Las reformas regulatorias y el empuje de las corredurías están acercando los criptoactivos a las finanzas minoristas convencionales en Japón. Si la claridad normativa y los incentivos fiscales continúan fortaleciéndose, el país podría consolidarse como un referente en adopción cripto de largo plazo.