Ripple presenta su hoja de ruta poscuántica para XRPL hasta 2028 mientras las ballenas acumulan 360 millones de XRP

Claves del informe: Ripple fija 2028 como fecha objetivo para que el XRP Ledger (XRPL) esté plenamente preparado frente a amenazas poscuánticas mediante una migración por fases. En 2026, la firma y Project Eleven prevén pruebas de firmas híbridas poscuánticas, actualizaciones de validadores y prototipos iniciales de custodia. En paralelo, grandes tenedores añadieron unos 360 millones de XRP en una semana, mientras el precio se acercaba al nivel técnico de ruptura de 1,55 dólares. Ripple ha detallado un plan multipaso para adaptar XRPL a un escenario en el que la computación cuántica ponga en riesgo la criptografía de clave pública utilizada hoy para firmar transacciones y proteger monederos. La compañía plantea una transición ordenada, no una actualización única, y enmarca el reto como criptográfico y operativo, con el objetivo de mantener la fiabilidad de la red y la velocidad de liquidación. Hoja de ruta en cuatro fases hacia XRPL poscuántico El punto de partida es la planificación de contingencia ante un posible "QDay", un supuesto en el que los esquemas actuales dejarían de ofrecer garantías suficientes. En ese escenario, XRPL necesitaría una vía segura para migrar fondos desde cuentas con criptografía clásica a cuentas protegidas con mecanismos poscuánticos. Entre las opciones bajo evaluación figura el uso de pruebas de conocimiento cero para que los usuarios acrediten la propiedad de sus claves sin revelar información sensible. La primera mitad de 2026 se reservaría para pruebas de criptografía poscuántica en la red, con foco en el impacto de claves y firmas más grandes sobre almacenamiento, ancho de banda y rendimiento de las transacciones. Ripple indica que está priorizando algoritmos recomendados por NIST y verificando su comportamiento bajo condiciones reales de XRPL. En la segunda mitad de 2026, el plan contempla ejecutar en Devnet esquemas de firma poscuántica en paralelo a las firmas elípticas actuales. La intención es que los desarrolladores evalúen rendimiento y experiencia de uso sin afectar a la red en producción. La fase final pasaría por el proceso formal de enmiendas y una transición completa en toda la red. La compañía sitúa la preparación de producción, como muy tarde, en 2028. Ventajas del diseño actual de XRPL Ripple sostiene que XRPL parte con cierto terreno ganado por funcionalidades ya presentes que facilitan una migración. Destaca la rotación nativa de claves, que permite abandonar claves antiguas progresivamente sin alterar la estructura base de la cuenta, evitando en muchos casos trasladar activos a monederos completamente nuevos. También subraya la generación de claves a partir de "seed", que permite crear nuevas claves de forma determinista y coordinar actualizaciones con mayor control. Estas capacidades no son soluciones poscuánticas por sí mismas, pero la firma las presenta como cimientos útiles para una transición prolongada. En este contexto, Ripple colabora con Project Eleven para acelerar el trabajo inicial, incluyendo pruebas con validadores, mediciones en Devnet y prototipos tempranos de monederos de custodia con modelos híbridos de firma poscuántica. Señales de mercado: acumulación de ballenas y niveles técnicos La publicación de la hoja de ruta coincide con un debate creciente sobre el sesgo técnico de XRP. El analista Ali Charts afirma que el activo podría estar pasando de una estructura bajista a una alcista, citando una señal de compra diaria del indicador SuperTrend por primera vez desde enero, lo que apuntaría a una menor presión vendedora tras un periodo prolongado de consolidación. Según el analista, carteras de gran tamaño acumularon aproximadamente 360 millones de XRP en la última semana, con datos on-chain de Santiment. Este tipo de compras en rangos estrechos suele atraer la atención del mercado ante la posibilidad de una ruptura. En marcos temporales inferiores, Ali Charts señala la formación de un triángulo simétrico y una compresión de precio que podría anticipar un movimiento de alrededor del 35% cuando se rompa el rango. En ese escenario, un cierre diario por encima de 1,55 dólares reforzaría el caso alcista y abriría el camino hacia 1,90 dólares. El soporte clave se sitúa en 1,30 dólares; perder esa zona mantendría la estructura alcista bajo presión.