Kelp DAO difícilmente repartirá entre los tenedores de rsETH la pérdida de 292.000 millones de dólares
Según CoinDesk, todo apunta a que Kelp DAO no trasladará a todo el ecosistema el impacto del fallo de seguridad del fin de semana, cifrado en 292.000 millones de dólares, y que las pérdidas se limitarán a quienes se vieron directamente afectados. En Polymarket, los apostantes asignan solo un 14% de probabilidad a que Kelp "socialice las pérdidas", es decir, que active un mecanismo para que los tenedores de rsETH en Ethereum asuman parte del agujero generado en otras cadenas.
El atacante drenó aproximadamente 116.500 rsETH. El token circula mediante un puente respaldado por LayerZero, que mantiene reservas para sostener el activo en más de 20 blockchains. El incidente dejó tramos del sistema infracolateralizados: algunos saldos ya no estarían íntegramente respaldados por Ether (ETH).
"Socializar pérdidas" implica redistribuir el golpe entre todos los poseedores de rsETH —incluidos los usuarios de la red principal de Ethereum— en lugar de concentrarlo en los usuarios y protocolos vinculados al puente comprometido. Un precedente citado con frecuencia es el de 2016, cuando Bitfinex repartió entre todos los clientes el impacto de un hack de 60 millones de dólares para evitar un cierre del servicio. En los últimos años, algunas plataformas de derivados han aplicado una variante a través del desapalancamiento automático (ADL), que recorta de forma forzosa posiciones ganadoras para cubrir pérdidas cuando se agota el fondo de seguros. Durante el desplome de octubre, en algunos exchanges se activaron estos mecanismos, llegando a liquidar posiciones neutrales al mercado y elevando el riesgo para los operadores.
En el caso de Kelp, la operativa es más enrevesada: el drenaje afectó a las reservas de rsETH repartidas en más de 20 redes, con pérdidas distribuidas entre distintos grupos de usuarios y plataformas. Los tenedores en las redes impactadas afrontan el deterioro de sus respaldos, mientras que en otras cadenas el efecto sería limitado. Cualquier intento de equilibrar el daño exigiría coordinación entre cadenas, un reparto de responsabilidades bien definido y la aceptación de usuarios que pueden considerar que no les afecta. La complejidad técnica y política complica una redistribución ordenada, lo que ayuda a explicar el escepticismo que reflejan las apuestas en Polymarket.