JPMorgan y Goldman Sachs estudian entrar en los mercados de predicción ante el fuerte crecimiento del sector
JPMorgan (JPM) sopesa su desembarco en los mercados de predicción, un segmento que ha acelerado su expansión en los últimos meses y atrae cada vez más interés de grandes entidades financieras y compañías nativas cripto. El consejero delegado del banco, Jamie Dimon, afirmó el martes en CBS que "es posible que algún día hagamos algo así", aunque descartó ofrecer mercados vinculados a deportes o política. "Hay muchas cosas que no haremos. Y, obviamente, tenemos reglas estrictas sobre información privilegiada", añadió.
Goldman Sachs (GS) ha trasladado un mensaje en la misma línea. Su CEO, David Solomon, señaló en la conferencia de resultados de enero que la firma está explorando activamente este negocio. "Personalmente me reuní con las dos grandes compañías de predicción y su dirección en las últimas dos semanas y pasé un par de horas con cada una para entender mejor esto", indicó. "Tenemos un equipo aquí que está dedicando tiempo a ello y lo está analizando".
Las declaraciones reflejan la rapidez con la que ha cambiado el sector. Hasta hace poco, los mercados de predicción eran un nicho con dos actores de referencia: Polymarket y Kalshi. Hoy la competencia se intensifica. Varias plataformas nativas cripto, entre ellas Coinbase (COIN) y Robinhood (HOOD), han incorporado la operativa de mercados de predicción a su oferta, ampliando el acceso de los inversores minoristas e impulsando la actividad.
Los pioneros también siguen ganando tamaño. Polymarket ha cerrado alianzas e inversiones relevantes, incluidas vinculaciones con Intercontinental Exchange, matriz de la New York Stock Exchange. Se estima que su valoración ronda los 20.000 millones de dólares. Su rival Kalshi alcanzó recientemente una valoración de 22.000 millones de dólares tras una ronda liderada por Coatue Management.
Ambas plataformas difieren en su enfoque tecnológico. Polymarket opera sobre infraestructura blockchain, con redes como Polygon (POL) para registrar operaciones y liquidar posiciones mediante contratos inteligentes. Los usuarios depositan stablecoins, apuestan por resultados de eventos y reciben pagos automáticos cuando se verifican los desenlaces. Kalshi prescinde de blockchain y funciona más como una bolsa tradicional, ofreciendo contratos sobre eventos bajo un marco regulado, con casación y liquidación centralizadas.
Aún no está claro cómo estructurarían JPMorgan o Goldman Sachs sus propias soluciones, en especial si optarían por sistemas basados en blockchain o por infraestructura convencional. La regulación sigue siendo la principal incógnita: el encaje legal de estos mercados en EE. UU. continúa evolucionando, con dudas sobre qué eventos pueden listarse y cómo se clasifican los contratos. Es probable que los grandes bancos esperen a contar con directrices más definidas antes de lanzar productos.
A principios de este mes, la Commodity Futures Trading Commission (CFTC) dio dos pasos relevantes para avanzar hacia un marco regulatorio de los mercados de predicción, una señal de que la supervisión del sector empieza a tomar forma.