Alemania plantea poner fin a su ventaja fiscal para las criptomonedas en 2027

Alemania estudia eliminar la exención fiscal por tenencia de criptomonedas y gravar las plusvalías de activos digitales con un tipo fijo del 25%, según CoinDesk. La reforma podría entrar en vigor el 1 de enero de 2027 y pondría en cuestión la posición del país como uno de los destinos más favorables para inversores de largo plazo. En la normativa vigente, las ganancias por la venta de criptomonedas están exentas de impuestos si el activo se ha mantenido durante más de 12 meses. Ese umbral ha convertido a Alemania en una plaza atractiva para inversores y emprendedores del sector. El ministro de Finanzas, Lars Kringlebier, ha señalado ahora un cambio de rumbo: el Ejecutivo valora tratar los criptoactivos como plusvalías del capital, en línea con acciones y otros instrumentos financieros. Con ese enfoque, los beneficios tributarían al 25% más el recargo de solidaridad, con independencia del periodo de tenencia. El impulso llega en un contexto de mayor escrutinio regulatorio en Europa por la directiva DAC8, cuya aplicación plena está prevista para 2026. Las nuevas reglas obligan a las plataformas de criptomonedas a remitir de forma automática a las autoridades fiscales datos de clientes y transacciones. Esto incrementa la transparencia del mercado y facilita que la Oficina Federal Central de Impuestos alemana rastree ganancias y transferencias que antes eran difíciles de supervisar. El Gobierno sostiene que el argumento que justificaba un trato más laxo —la complejidad de controlar el comercio de criptomonedas— ya no es válido. Berlín baraja varios modelos. El escenario más probable sería la equiparación total con los mercados de capitales mediante un tipo único sobre todos los beneficios. También se debate una opción más estricta: someter los ingresos en criptomonedas a tipos progresivos, con un máximo de hasta el 45% para las rentas más altas. Entre alternativas figuran el modelo neerlandés, que grava ganancias presuntas sobre el patrimonio total, y un impuesto sobre el patrimonio al estilo suizo, aunque analistas creen que este último tendría un recorrido político complicado. El plan ha encontrado resistencia entre juristas y expertos tributarios. Algunos sostienen que suprimir la exención de un año solo para criptoactivos podría vulnerar el principio de igualdad de la Constitución alemana. Los defensores de la reforma citan el precedente de Austria, donde se eliminaron incentivos similares y se adoptó un esquema más estandarizado para la fiscalidad de los activos digitales. De aprobarse, el cambio podría modificar de forma notable el comportamiento de los inversores alemanes y reducir el atractivo del país para el capital cripto. Participantes del mercado describen la medida como el fin del "paraíso fiscal cripto" alemán, especialmente para quienes mantienen posiciones de largo plazo en bitcoin y otros activos digitales. El proyecto legislativo se espera para finales de 2026, con posible entrada en vigor el 1 de enero de 2027.