El GENIUS Act ya es ley: nuevo marco federal para las stablecoins y presión sobre hasta 6,6 billones de dólares en depósitos bancarios

Durante años, el mercado estadounidense de stablecoins funcionó en una zona gris regulatoria: los emisores operaban con normas propias mientras el Congreso debatía el marco aplicable. Ese ciclo se cierra. El GENIUS Act, promulgado el 18 de julio de 2025, establece el primer régimen federal integral para las stablecoins de pago. La norma salió adelante con un apoyo inusualmente amplio: 68"30 en el Senado y 308"122 en la Cámara de Representantes, situándose entre las leyes sobre criptoactivos más bipartidistas en la historia de EE. UU. Qué cambia el GENIUS Act El texto habilita a determinadas fintech no bancarias y empresas cripto a emitir stablecoins bajo supervisión regulatoria federal y estatal. A cambio, impone un requisito de reservas 1:1 respaldadas por activos líquidos, como efectivo, letras del Tesoro a corto plazo y acuerdos de recompra. También prohíbe que estos tokens paguen intereses. La implementación ya está en marcha. La Office of the Comptroller of the Currency ha empezado a aplicar el marco y, a diciembre de 2025, otorgó licencias nacionales condicionales de "trust bank" a Circle, Paxos y otras tres firmas. En abril de 2026, el US Treasury presentó propuestas de normas de cumplimiento en materia de AML y sanciones para los emisores autorizados. En paralelo, la FDIC avanza con sus propias propuestas sobre criterios y estándares de solicitud para emisores no bancarios. Por qué los bancos están en guardia La banca tradicional conserva dos ventajas estructurales frente a los emisores de stablecoins: la cobertura del seguro de la FDIC y la capacidad de prestar los depósitos de los clientes. Bajo el GENIUS Act, los emisores no pueden prestar las reservas; deben mantenerlas en activos seguros. Aun sin esas dos palancas, las stablecoins compiten por la misma base de fondos de particulares y empresas que hoy se concentra en cuentas de depósito. Según estimaciones del sector bancario, hasta 6,6 billones de dólares en depósitos podrían estar expuestos a salidas por la competencia de emisores no bancarios. El contexto previo Antes de la aprobación, emisores como Circle y Paxos operaban con un mosaico de licencias estatales de transmisor de dinero y atestaciones voluntarias sobre reservas. La ausencia de un estándar federal elevaba la incertidumbre, especialmente para actores institucionales interesados en el segmento pero reacios a la ambigüedad regulatoria. Implicaciones para inversores Las licencias condicionales concedidas a Circle, Paxos y otras compañías pueden alterar el equilibrio competitivo. Quienes logren estatus de "national trust bank" ganarán legitimidad y acceso a infraestructura de pagos federal. En cambio, las firmas que no obtengan esa condición o no puedan cumplir los requisitos de reservas y compliance podrían quedar desplazadas. El detalle más sensible es la prohibición de pagar intereses. Si en el futuro esa restricción se relajara mediante nueva legislación o una reinterpretación regulatoria, el riesgo competitivo sobre los depósitos bancarios dejaría de ser teórico y pasaría a ser inmediato.