Barr, gobernador de la Fed, pide una supervisión estricta de las stablecoins bajo la Ley GENIUS

El gobernador de la Reserva Federal Michael Barr advirtió el martes de una "larga y dolorosa historia" de dinero privado creado sin salvaguardas suficientes, en el alegato más contundente hasta la fecha dentro de la Fed a favor de una vigilancia dura sobre las stablecoins al amparo de la recién promulgada Ley GENIUS. Sus palabras apuntan de lleno a los dos mayores emisores de un mercado de 200.000 millones de dólares, Tether y Circle, y anticipan una aplicación más exigente de lo que sugería el debate legislativo. Barr se refirió expresamente a la Ley GENIUS. Reconoció que el marco aprobado por el Congreso puede acelerar el desarrollo del sector, pero centró el grueso de su intervención en enumerar los riesgos que ese marco debe contener. El mensaje para el mercado es claro: la fase de elaboración normativa, ya en marcha en la Fed y la FDIC, será la que determine qué significa la Ley GENIUS en la práctica. Claves del mensaje: • Postura de Barr: la estabilidad de una stablecoin depende de que pueda reembolsarse de forma fiable y rápida a la paridad incluso en situaciones de estrés, incluyendo episodios de volatilidad en el mercado del Tesoro de EE. UU. y tensiones específicas del emisor. • Contexto legislativo: la Ley GENIUS, firmada en julio de 2025, creó el primer marco federal para stablecoins. Las declaraciones de Barr del 31 de marzo ponen el foco en vacíos de implementación que las agencias deberán cerrar mediante normas. • Riesgo en las reservas: alertó de los incentivos de los emisores a maximizar la rentabilidad de los activos de reserva, una vulnerabilidad estructural que encaja con el historial de composición de reservas de Tether. • Impacto para los emisores: la ley exige informes mensuales de reservas y limita el respaldo a instrumentos líquidos de alta calidad, como los Treasuries. Barr dejó entrever una aplicación estricta de esos límites por parte de la Fed. • Entorno regulatorio: las fricciones en torno a las stablecoins ya están dificultando el avance de la Clarity Act, otro proyecto de ley sobre activos digitales, por lo que el mensaje de Barr trasciende este segmento. Qué dijo Barr y por qué importa el enfoque La expresión "larga y dolorosa historia" no fue un recurso retórico. Barr trazó una línea histórica: desde la era de la banca libre del siglo XIX, cuando los billetes privados cotizaban con descuento y las quiebras arruinaban a los depositantes, hasta las corridas de fondos del mercado monetario en 2008 y 2020, pasando por el colapso de TerraUSD en 2022, que borró 40.000 millones de dólares en pocas semanas. Con ello, encuadra el riesgo de las stablecoins como un problema monetario, no solo de protección al consumidor. Su advertencia central fue explícita: "Las stablecoins solo serán estables si pueden reembolsarse de manera fiable y rápida a la paridad en una amplia gama de condiciones, incluyendo durante episodios de estrés de mercado que pueden presionar el valor de deuda pública que, de otro modo, sería líquida, y durante momentos de tensión en el emisor individual o sus entidades relacionadas". (Fuente: Michael Barr) El planteamiento cuestiona la idea de que unas reservas respaldadas por Treasuries sean automáticamente seguras. Incluso la deuda del Tesoro puede sufrir tensiones de liquidez en episodios extremos, como se vio en marzo de 2020. Barr también puso el foco en el problema de incentivos: los emisores ganan dinero estirando la calidad de los activos de reserva, y esa presión crece a medida que se expande el mercado. A su juicio, "forzar los límites de lo permitido" puede elevar beneficios en épocas favorables, pero aumenta el riesgo de una ruptura de confianza cuando llegue el inevitable estrés. Qué cubre la Ley GENIUS y dónde se fricciona la visión de la Fed Sobre el papel, la Ley GENIUS impone condiciones duras: divulgación mensual de reservas, mantenimiento de reservas en activos seguros y líquidos como Treasuries a corto plazo, obligación de aclarar que no existe protección de la FDIC y exigencias de estilo bancario en capital, liquidez y AML. La cuestión ahora es la aplicación. Barr presiona para la siguiente fase con prioridades claras: definición estricta de qué cuenta como reserva "segura", especialmente bajo estrés; reglas más fuertes para evitar que las empresas se desplacen a jurisdicciones más laxas; requisitos de capital que reflejen el riesgo real de reembolsos; refuerzo del cumplimiento AML; y límites a las actividades no relacionadas con la emisión para reducir riesgos de contagio. El elemento decisivo será el desarrollo normativo. Ahí se decidirá si el marco se mantiene rígido o se abre la puerta a flexibilizaciones. El punto más sensible es la definición de "activos seguros", que marcará el grado de margen operativo de los emisores. La tensión ya se extiende a otras iniciativas legislativas, con negociaciones más lentas a medida que los reguladores adoptan una postura más cautelosa sobre el conjunto del mercado cripto.