Drift presenta un plan de recuperación tras el hackeo de 295 millones de dólares atribuido a hackers norcoreanos
Según CoinDesk, Drift Protocol detalló el martes la puesta en marcha de un plan de recuperación para los usuarios afectados por el ataque del 1 de abril, cifrado en 295 millones de dólares. La firma atribuye el incidente a un grupo de hackers de la RPDC, vinculado al Estado norcoreano, una conclusión respaldada por la empresa forense Mandiant.
Tras el exploit, el protocolo suspendió de inmediato la operativa de trading y los préstamos. Drift aseguró que la mayor parte de los activos sustraídos sigue siendo rastreable y, en parte, controlable, y que el atacante solo logró mover una cantidad limitada de fondos. En concreto, unos 130.259 ETH (alrededor de 31 millones de dólares) se concentran en cuatro monederos bajo vigilancia.
El eje del mecanismo de recuperación será la emisión de tokens que representen las pérdidas verificadas de los usuarios. "Cada token de recuperación representa 1 dólar de pérdida verificada", indicó Drift, y añadió que podrán canjearse en función del valor de un fondo de recuperación que se irá acumulando con el tiempo.
La compañía señaló que el fondo parte de unos 3,8 millones de dólares y prevé aumentarlo con ingresos del exchange, hasta 127,5 millones de dólares en apoyo vinculado al rendimiento por parte de Tether y hasta 20 millones de dólares en financiación de socios. El fondo seguirá creciendo hasta compensar las pérdidas totales, estimadas en unos 295,4 millones de dólares; en ese momento, los tokens podrán canjearse al 100% de su valor.
Drift también informó de que parte de los fondos ha sido congelada, incluidos aproximadamente 3,36 millones de dólares en USDC, y de que otros activos permanecen retenidos durante transferencias entre cadenas. La empresa indicó que continúan los procedimientos legales para recuperar y reemitir fondos.
El protocolo ha lanzado además un programa público de recompensas que ofrece el 10% de los activos recuperados. Drift planea relanzarse en el segundo trimestre como un exchange "con la seguridad como prioridad", con cambios como nuevos controles multifirma, operaciones con bloqueo temporal (timelock), rotación de claves y una oferta de productos más reducida, centrada en el trading de contratos perpetuos. El equipo afirmó: "Estamos tomando medidas cuidadosas para garantizar que los usuarios sean compensados plenamente", y precisó que la decisión final dependerá de una votación de gobernanza.
Una semana después del anuncio del plan de Drift, Aave se ha posicionado como actor clave en un esfuerzo coordinado de recuperación en DeFi para responder al segundo mayor exploit DeFi del año: el ataque a Kelp DAO, también atribuido a hackers respaldados por Corea del Norte. El grupo conocido como "Lazarus" robó cerca de 280 millones de dólares. En ese caso, Aave logró asegurar donaciones, depósitos y líneas de crédito procedentes de todo el ecosistema cripto.