Los retrasos en la Clarity Act amenazan con aplazar la ley cripto de EE. UU. al próximo Congreso

Artículo de ChandlerZ, Foresight News El Comité Bancario del Senado de EE. UU. preveía someter a voto la Clarity Act, el proyecto que define la estructura del mercado de criptomonedas, antes de que terminara abril. La fuerte presión de asociaciones bancarias está empujando el calendario hacia mayo. El 14 de abril, el presidente del comité, Tim Scott, dijo a Fox Business que el debate podría no cerrarse en abril por tres frentes abiertos: el tratamiento de los rendimientos en stablecoins, las disposiciones sobre DeFi y la necesidad de asegurar el respaldo de todos los senadores republicanos del comité. El procedimiento exige que, si el comité quiere votar en la semana del 27 de abril, publique el aviso de consideración como máximo el 25 de abril. El 22 de abril, no obstante, la agenda estará marcada por la audiencia de confirmación de Kevin Warsh, candidato del presidente Trump a presidir la Fed. El senador Bernie Moreno advirtió que, si el proyecto no llega al pleno del Senado antes de mayo, la dinámica de las elecciones de mitad de mandato convertirá las grandes leyes en un terreno políticamente intocable, lo que podría retrasar la regulación de activos digitales hasta el próximo Congreso. La controversia central: si las stablecoins pueden pagar rendimiento El foco del choque en la Clarity Act es si los emisores de stablecoins pueden ofrecer rendimientos a los tenedores. Tras más de dos meses de negociaciones, el senador republicano Thom Tillis y la senadora demócrata Angela Alsobrooks alcanzaron a finales de marzo un acuerdo de principio: prohibir el “rendimiento pasivo” (interés obtenido simplemente por mantener stablecoins) y permitir recompensas vinculadas a actividad onchain, como pagos y transferencias. La industria cripto, en general, ha aceptado este enfoque, sin oposición pública. Según Crypto In America, el texto de compromiso no se publicó; se compartió de forma privada con representantes de bancos y del sector cripto. Tras una primera reunión, los bancos reaccionaron de forma ambigua, pero la oposición se endureció después de que el Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca (CEA) publicara el 8 de abril un informe que restaba importancia al impacto de los rendimientos de stablecoins sobre el sistema bancario. Punchbowl News informó de que la North Carolina Bankers Association empezó a movilizar a sus bancos miembros para llamar de forma coordinada a la oficina de Tillis y elevar la presión. La campaña de lobby se amplió a otros integrantes del comité bancario más allá de Tillis y Alsobrooks. Tillis ha mostrado disposición a escuchar a la banca. La semana pasada propuso una “crypto palooza”, una reunión con expertos bancarios y del sector cripto para resolver diferencias cara a cara, pero esa vía añadiría más retrasos. El 17 de abril, Tillis anunció que no haría público el texto pactado, alegando incertidumbre sobre el calendario de deliberación. Patrick Witt, director ejecutivo de la Comisión Cripto de la Casa Blanca, criticó en X el lobby bancario y afirmó: “Es difícil interpretar más presión como algo distinto de codicia o ignorancia”. Una fuente citada por Eleanor Terrett señaló: “Los pequeños bancos del país no están siendo bien representados por las asociaciones de Washington. El lobby bancario puede aceptar este resultado y frenar la salida de depósitos, o puede sabotear su victoria inminente y acabar enfrentándose al statu quo”. Informe de la Casa Blanca vs. banca: una brecha del 0,02% El dato clave del debate procede de un informe de 21 páginas publicado por el CEA el 8 de abril. El CEA concluye que una prohibición total de rendimientos en stablecoins elevaría el volumen total de préstamos bancarios solo en unos 2.100 millones de dólares, equivalente al 0,02% del saldo vivo. Para los bancos comunitarios, considerados los más expuestos a salidas de depósitos, la capacidad adicional de préstamo sería de unos 500 millones de dólares, un aumento del 0,026%. El informe estima además que la prohibición impondría un coste neto de unos 800 millones de dólares a los consumidores. El mensaje implícito: aunque los bancos sostienen que los rendimientos de stablecoins amenazan su base de depósitos, los datos no respaldan esa tesis. Eleanor Terrett (Crypto in America) indicó que la American Bankers Association (ABA) criticó públicamente el informe del CEA, alegando que su metodología era errónea y pasaba por alto riesgos de política más profundos. La ABA advirtió de que permitir rendimientos en stablecoins podría provocar salidas masivas de depósitos en bancos comunitarios, elevar los costes de financiación y endurecer la oferta de crédito local. A su juicio, el informe del CEA se centra en el efecto de prohibir los rendimientos y genera una falsa sensación de seguridad, mientras evita escenarios más dañinos, como el rápido escalado de stablecoins de pago con interés. La ABA ya había advertido de que los rendimientos podrían impulsar salidas de depósitos de hasta 6,6 billones de dólares. Dos obstáculos más allá del rendimiento Los rendimientos en stablecoins son el punto más visible, pero no el único. Tim Scott citó otros dos asuntos igualmente complejos. Primero, las disposiciones sobre DeFi siguen negociándose. Senadores demócratas, apoyándose en incidentes recientes de seguridad —incluidos el robo de aproximadamente 290 millones de dólares a Kelp DAO en abril y 285 millones de dólares a Drift Protocol—, piden cláusulas más estrictas de lucha contra el blanqueo y cumplimiento de sanciones, especialmente para protocolos descentralizados con alto grado de anonimato. Scott cree que las diferencias podrían resolverse en dos semanas, siempre que el debate sobre rendimientos no vuelva a atascarse. Segundo, las disposiciones éticas. Los demócratas quieren introducir restricciones para que altos cargos públicos no puedan obtener beneficios financieros personales de activos cripto durante su mandato, una exigencia especialmente sensible por las controversias en torno a World Liberty Financial (WLFI), proyecto vinculado a la familia Trump. Los republicanos temen que algunas limitaciones sean demasiado amplias y se utilicen con fines políticos. Mayo, una ventana crítica Antes de convertirse en ley, la Clarity Act aún debe superar cinco etapas: revisión y voto del Comité Bancario, lograr una mayoría de 60 votos en el pleno del Senado, coordinarse con la versión del Comité de Agricultura, alinearse con la versión aprobada por la Cámara de Representantes en julio de 2025 y, por último, la firma presidencial. Cada paso requiere tiempo y la presión electoral estrecha el margen. Como primera legislación integral en EE. UU. sobre la estructura del mercado cripto, la Clarity Act busca delimitar competencias entre la SEC y la CFTC sobre activos digitales y establecer un marco claro para la clasificación de tokens, el registro de plataformas y el cumplimiento de custodios. La Cámara aprobó su versión en julio de 2025; el ritmo al que avance el texto del Senado en el Comité Bancario determinará si puede promulgarse en esta legislatura. El consejero delegado de Ripple, Brad Garlinghouse, había anticipado que el proyecto se cerraría en abril, pero después desplazó la previsión a finales de mayo. Tras la audiencia de Warsh esta semana, la clave será si el comité emite el aviso de "markup" antes del viernes: de ello dependerá que la Clarity Act se debata a finales de abril o se aplace hasta después de que el Senado regrese de su receso de mediados de mayo. Más demoras dejarían al Senado con muy poco tiempo para completar las cinco etapas antes de que el ciclo electoral lo paralice.